El exmatador de toros Ricardo Ortiz falleció este viernes tras sufrir una cornada mortal en los corrales de la Plaza de Toros de La Malagueta, mientras participaba en las labores de desembarque de los astados destinados a la Corrida Picassiana.

El trágico suceso ocurrió alrededor de las 19:40 horas, cuando uno de los toros de las ganaderías El Pilar y Puerto de San Lorenzo se le arrancó de forma inesperada mientras era atendido por una aparente lesión, sin que Ortiz pudiera esquivar la embestida.

La empresa Lances de Futuro, organizadora del festejo, confirmó los hechos y lamentó profundamente la muerte del torero, a quien describió como una persona “muy querida y respetada” en el ámbito taurino.

El caso es investigado por la Policía Nacional como un accidente laboral, con la intervención de la Brigada de Homicidios para esclarecer las circunstancias del percance.

Nacido en Málaga hace 51 años, Ortiz provenía de una familia taurina. Su padre, Manolo Ortiz, también fue matador y banderillero. Ricardo inició su carrera a finales de los años 80, destacando como novillero al obtener el “Zapato de Oro” de Arnedo.

Tomó la alternativa en 1994 en Quito y la confirmó posteriormente en la Plaza de Toros de Las Ventas, aunque su trayectoria no alcanzó gran proyección, lo que lo llevó a retirarse a inicios de este siglo y continuar vinculado a la plaza malagueña.

La Corrida Picassiana, prevista para este Sábado Santo, mantiene en cartel a los diestros Saúl Jiménez Fortes, Juan Ortega y Pablo Aguado, quienes lidiarán toros de las ganaderías mencionadas.

La muerte de Ortiz ha causado consternación en la comunidad taurina de Málaga, que hoy lamenta la pérdida de una figura cercana y profundamente arraigada a su plaza.

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