Tapachula, Chiapas.— La Iglesia católica y organizaciones sociales detectaron un crecimiento significativo de asentamientos de personas migrantes en colonias y zonas cercanas a parroquias de Tapachula, ciudad fronteriza con Guatemala, donde permanecen personas originarias de Haití, Cuba, Venezuela, Guatemala y El Salvador.
El responsable de la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Tapachula, César Augusto Cañaveral, advirtió que estos espacios, anteriormente ocupados de forma temporal por migrantes centroamericanos, ahora concentran grupos más numerosos de personas varadas que no están dentro del sistema formal de albergues.
Explicó que muchos migrantes permanecen a la espera de un eventual cambio en la política migratoria de Estados Unidos, situación que genera preocupación, ya que se trata de población con escaso acompañamiento institucional. Aunque algunos han logrado incorporarse a actividades laborales, otros sobreviven en condiciones precarias fuera de los refugios.
El sacerdote señaló que la presencia migrante se extiende por la periferia y diversas colonias de la ciudad, por lo que llamó a la población local a aprender a convivir con los extranjeros. Subrayó que, al tratarse de una ciudad de frontera, la integración social es un reto permanente.
Asimismo, cuestionó la respuesta del Gobierno mexicano, al considerar que no ha estado a la altura del fenómeno migratorio, el cual, aunque ha disminuido, continúa siendo un problema estructural sin resolver.
Tapachula, con una población estimada de 350 mil habitantes, se ha consolidado como el principal punto de recepción de solicitudes de asilo en México. De acuerdo con la Comisión de Ayuda al Refugiado (Comar), hasta septiembre de 2025 se registraron más de 52 mil solicitudes en el país, de las cuales cerca del 66 por ciento se concentraron en Chiapas.
Desde el sector laboral, el secretario general de la Federación Obrera Revolucionaria de Chiapas, Teodoro Vázquez Castillo, reconoció que cientos de migrantes llevan meses establecidos en el municipio y que algunos ya se emplean en negocios formales. No obstante, expresó que la situación genera presión económica y social en una región que ya enfrenta carencias.
Por su parte, migrantes como la cubana Odalis Martha Fuentes Avilés, ingeniera agrónoma, señalaron que Tapachula se ha convertido en una opción para establecerse ante el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos. Indicó que, a diferencia de sus países de origen, en México han encontrado oportunidades laborales y un trato respetuoso.
Tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el reforzamiento de las medidas antinmigrantes, se estima que la permanencia de personas migrantes en Tapachula aumentó hasta en un 20 por ciento, mientras muchos buscan regularizar su situación mediante solicitudes de asilo.
Según la Organización Internacional para las Migraciones, aunque predominan personas de Haití, Cuba y Honduras, Tapachula alberga migrantes de múltiples nacionalidades, consolidándose como uno de los principales focos migratorios del país.





