El gobierno de México avanzó en los preparativos para la revisión del T-MEC mediante reuniones técnicas virtuales entre la Secretaría de Economía y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
El titular de Economía, Marcelo Ebrard, viajó a Washington para reunirse con Jamieson Greer, en el arranque del diálogo formal. La ruta de negociación fue validada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El objetivo central es asegurar la continuidad del acuerdo y eliminar presiones arancelarias en un entorno marcado por el proteccionismo impulsado por Donald Trump.
La agenda se estructura en tres ejes:
- Reducción de dependencia externa. Reconfiguración de cadenas productivas de Norteamérica para disminuir exposición a Asia.
- Reglas de origen. Prioridad al lugar de fabricación sobre el costo, alineado con el rediseño del comercio estadounidense.
- Seguridad de suministro. Blindaje ante disrupciones globales, vinculadas a conflictos geopolíticos como los riesgos en el estrecho de Ormuz.
México posiciona su ventaja estructural: principal socio exportador de Estados Unidos y uno de los esquemas arancelarios más bajos dentro de ese mercado.
Conclusión operativa: la revisión del tratado se orienta a consolidar bloques regionales, restringir vulnerabilidades externas y redefinir criterios de integración bajo lógica geopolítica, no solo económica.






