El combate estelar enfrentó a la carismática Mercedes Moné, exestrella de WWE, contra Persephone. Moné, quien ingresó al ritmo de “Bidi Bidi Bom Bom” de Selena, provocó al público mexicano, pero su experiencia internacional fue clave para retener el Campeonato Mundial Femenil.
Persephone demostró su calidad en un duelo técnico y estratégico, aunque cayó ante la astucia de la campeona. Tras la victoria, Moné aceptó un reto de Olympia para un combate en Estados Unidos y lanzó un desafío abierto a cualquier campeona para enfrentarla en WrestleDream por el título TBS.
La función de Amazonas del CMLL no solo fue un espectáculo, sino un parteaguas para la lucha libre femenil. Las luchadoras demostraron que son mucho más que un atractivo secundario: son el presente y futuro del deporte.




