Más de dos tercios del electorado de Kazajistán participó este domingo en un referéndum constitucional considerado histórico para el país. De acuerdo con la Comisión Electoral Central, la participación alcanzó el 73,24 %.
Según datos oficiales, 9,1 millones de personas acudieron a las urnas de un total de 12,4 millones de ciudadanos inscritos en el padrón electoral.
Participación desigual entre ciudades
La asistencia a las urnas fue significativamente menor en Almaty, la segunda ciudad del país y antigua capital, donde solo 33,43 % de los electores votó. La ciudad ha sido tradicionalmente más crítica con el gobierno central.
En contraste, en la capital Astaná acudió a votar 60,36 % del electorado.
Los primeros resultados oficiales del plebiscito se prevé que se den a conocer después de la medianoche.
Reforma profunda a la Carta Magna
El referéndum propone modificar más del 80 % de los artículos de la Constitución, vigente desde 1995.
El presidente Kasim-Yomart Tokáyev defendió la necesidad de actualizar el marco legal del país tras emitir su voto.
“La Constitución adoptada en 1995 jugó su papel. Nuestro país vivió bajo ese documento durante 35 años, pero el tiempo no se detiene”, declaró el mandatario.
Tokáyev aseguró que la nueva Carta Magna mantendrá las libertades fundamentales y reafirmará la integridad territorial, la soberanía y la independencia del país.
Cambios al sistema político
Entre las principales modificaciones propuestas se encuentra la creación de un Parlamento unicameral denominado Kurultái, que sustituiría al actual sistema bicameral.
El nuevo órgano legislativo estaría integrado por 145 miembros elegidos cada cinco años mediante listas de partidos, y eliminaría la cuota de representantes designados por el presidente.
La consulta fue convocada bajo el lema “Un presidente fuerte, un Parlamento influyente y un gobierno responsable”, con el que el mandatario sostiene que se busca equilibrar el sistema político y fortalecer el poder legislativo.
Críticas de la oposición
A pesar de los argumentos oficiales, analistas, observadores internacionales y sectores de la oposición advierten que los cambios podrían consolidar aún más el poder presidencial, en lugar de impulsar una verdadera separación de poderes.
Este referéndum es el séptimo de este tipo desde la independencia de Kazajistán en 1991, tras la disolución de la Unión Soviética.





