Manchester United, con Michael Carrick haciendo su debut como entrenador del equipo en el que Lisandro Martínez fue titular, lo pasó por arriba a Manchester City. En Old Trafford, en el comienzo de la fecha 22 de la Premier League, este sábado le ganó por 2-0 un partido que podría haber terminado en goleada y limita las chances de los Citizen para pelear el título.
Apenas iban tres minutos cuando el local tuvo su primera gran oportunidad de ponerse en ventaja. En un tiro de esquina lanzado desde la izquierda por Bruno Fernandes, la pelota llegó al segundo palo y Harry Maguire le ganó en el salto a Erling Haaland, dentro del área chica, a centímetros del arco. El cabezazo del defensor dio en el travesaño. Increíble.
El comienzo del clásico se tornó áspero, con Diogo Dalot y Luke Shaw recibiendo sendas tarjetas amarillas por entradas duras. Uno, sobre Jérémy Doku, al borde de ser una plancha para irse rápido al vestuario.
El otro por un golpe fuerte al presionar a Rodri, que más tarde cortó un avance y también se llevó la amonestación.
Antes de irse al descanso, el United gritó un golazo que no valió: una resolución con clase y potrero de Bruno Fernandes, tras un pase de 50 metros de Lisandro Martínez desde su campo. La jugada siguió, el luso eludió al arquero Gianluigi Donnarumma, se frenó para hacer seguir de largo a un rival que llegaba a cubrir y definió. Segundos después, el asistente levantó la bandera y el VAR confirmó que no estaba habilitado.
En la segunda etapa, los Diablos Rojos aceleraron y no tuvieron piedad. Donnarumma se lució (y lo festejó) en una doble tapada, ante el remate de Amad Diallo y el intento de picarla de Casemiro en el rebote. Y enseguida le tapó una definición cruzada a Bryan Mbeumo que quedó a media altura.
Dos minutos más tarde, el camerunés tuvo revancha y no perdonó, con un tiro al ras que sí superó la estirada del gigante italiano. En un contragolpe veloz, Mbeumo buscó el hueco para marcarle el pase a Bruno, se perfiló y su zurdazo viajó hacia el segundo palo. El 1-0, a los 20 minutos.
El segundo gol nació de una jugada con gambeta y precisión de Matheus Cunha, que había ingresado por el goleador. Su centro al área encontró a Patrick Dorgu llegando de frente para sorprender a su marcador y anotar ante un Donnarumma ya desprotegido.
Fue un golpe letal para las ambiciones del City. Al punto que Pep Guardiola sacó del campo a Haaland, que había tenido poca participación en el área rival y había tenido una chance de empatar con una media vuelta que llegó a tiempo a bloquearle Licha Martínez, felicitado por sus compañeros más cercanos. En rigor, el argentino ganó todos sus duelos por abajo y por aire en el partido. El DT catalán ya pensaba en lo que viene, tiraba la toalla.
Ya en el descuento, Mason Mount, que había ingresado para que Bruno salga ovacionado, apareció por el centro del área para anotar otro gol para el local, pero en medio de los festejos otra vez surgió la incertidumbre por una posición fuera de juego previa. El VAR confirmó que el tanto debía ser anulado.






