El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reiteró este jueves su disposición a alcanzar con Estados Unidos un “acuerdo de combate” al narcotráfico, en medio del despliegue militar ordenado por Washington en el Caribe y que el gobierno venezolano considera una amenaza orientada a un cambio de régimen.
En una entrevista transmitida por el canal estatal VTV, realizada por el intelectual franco-español Ignacio Ramonet, Maduro afirmó que Caracas está abierta al diálogo con Washington en distintos frentes.
“Se lo hemos dicho a muchos de sus voceros, que si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos”, sostuvo el mandatario.
Maduro añadió que Venezuela también está dispuesta a abrir su sector energético a la inversión estadounidense. “Que si quieren petróleo de Venezuela, está lista para inversión estadounidense como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran”, dijo, al tiempo que reiteró su oferta de avanzar en “acuerdos integrales de desarrollo económico”.
El presidente venezolano aseguró que su país cuenta con un “modelo perfecto” para combatir el narcotráfico y volvió a responsabilizar a Colombia como el principal origen de la cocaína que circula en la región. “Nosotros somos víctimas del narcotráfico colombiano. No de hoy, de décadas”, afirmó.
Según Maduro, su gobierno destina miles de millones de dólares en recursos para garantizar la seguridad a lo largo de los más de 2 mil 200 kilómetros de frontera con Colombia, ante lo que calificó como una falta total de cooperación del lado colombiano. En ese contexto, aseguró que las 40 aeronaves vinculadas al narcotráfico destruidas este año en Venezuela provenían del país vecino.
Desde agosto pasado, Estados Unidos mantiene un despliegue militar en el mar Caribe, cerca de aguas venezolanas, bajo el argumento de combatir el tráfico de drogas. Sin embargo, Caracas sostiene que se trata de un pretexto para presionar políticamente a su gobierno.
Las tensiones entre ambos países se intensificaron tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de bloquear a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, así como por la reciente confiscación de dos buques que transportaban crudo venezolano.
Además, Trump informó la semana pasada sobre un ataque contra una “gran instalación” en un muelle, sin precisar si ocurrió dentro de territorio venezolano. Hasta el momento, el gobierno de Venezuela no ha emitido una postura oficial sobre ese anuncio.



