Live in Maui: el concierto más psicodélico y desconocido de Jimi Hendrix

0 0
Tiempo de Lectura Aproximado:2 Minutos, 51 Segundos

En julio de 1970, dos meses antes de morir, Jimi Hendrix volaba en un avión rumbo a Hawai sin tener la menor idea de lo que se iba a encontrar al aterrizar. Su manager, Michael Jeffery, le había convencido para ir a las islas a dar un concierto que sería «muy diferente» a todo lo que había visto, sin dar muchos más detalles. Pero cuando el guitarrista vio de qué se trataba no se lo podía creer. La actuación iba a ser para un centenar de hippies desmadrados que formaban parte del elenco de actores y figurantes de una de las películas más alucinadas de la época, «Rainbow Bridge». Pero ya estaba allí, en mitad del Pacífico, así que decidió disfrutar de la experiencia sin darle muchas vueltas.

¿Cómo acabó la superestrella del rock metiéndose en aquel extraño fregado? Ese verano, Hendrix estaba trabajando en el sucesor de «Electric Ladyland» con sus compañeros de banda Mitch Mitchell (batería) y Billy Cox (que había sustituido a Noel Redding al bajo), actuando como cabeza de cartel de festivales y estadios en todo Estados Unidos, y construyendo los Electric Lady Studios en Greenwich Village en Manhattan. Terminar este estudio de grabación de última generación resultó ser muy costoso, por lo que su manager Michael Jeffery pidió un anticipo de medio millón de dólares a Warner Bros para financiar lo que quedaba de obra. En esas mismas reuniones, Jeffery convenció a los ejecutivos de la compañía para que financiaran una película llamada «Rainbow Bridge» que iba a ser rodada en Maui, a cambio de obtener los derechos de su banda sonora con nuevas grabaciones de estudio de Hendrix.

Inspirada en «Easy Rider» y dirigida por el acólito de Warhol Chuck Wein, la película de Jeffery se centraba en la idea de un «puente arcoiris entre el mundo iluminado y el no iluminado». Una idea loquísima en la que se incluiría de todo, desde el surf y el yoga hasta la meditación y el Tai-Chi, y se filmaría sin la ayuda de un guion o actores profesionales. Al final resultó ser un montaje delirante de excesos lisérgicos, en el que sólo la presencia de una celebridad como Hendrix podía evitar el desastre. La Experience ya había sido contratada para dar un concierto en Honolulu en el HIC Arena el 1 de agosto, pero Chuck Wein, desesperado por meter a Hendrix de alguna manera dentro de la película, ideó un plan para filmar un «experimento vibratorio de color y sonido» gratuito en la ladera del volcán inactivo Haleakala. El boca a boca sobre un concierto gratuito de Jimi Hendrix llevó a unos cientos de curiosos de Maui al rancho ganadero Baldwin en Olinda, donde se construyó un escenario improvisado y la audiencia se organizó según sus signos astrológicos. Todo parecía indicar que la jornada sería un desvarío sin sentido, pero la actuación fue brutal: el trío estaba en plena forma y tocó dos sets a la perfección con un impresionante telón de fondo natural.

Después de su actuación en Maui, Hendrix volvería a Nueva York y a su trabajo en los estudios Electric Lady. Hasta ahí había llegado su participación en «Rainbow Bridge». Se fue a Europa a finales de agosto para encabezar el festival de la Isla of Wight y comenzar una gira europea, pero unos días después falleció en Londres en las extrañas circunstancias de sobra conocidas.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleppy
Sleppy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %