La resaca de una muerte sin sentido

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Tiempo de Lectura Aproximado:3 Minutos, 30 Segundos

Por: Claudia Hernández

Después de haber pasado todo el día de ayer leyendo y leyendo y leyendo miles de versiones, opiniones, condenas y oprobios sobre lo sucedido, hoy amanecí con resaca. Atolondrada, mareada y pensando seriamente todo lo que implica esto de la redes sociales.

Cuando llevas tantas horas viendo esta pantalla, parece que esto, es el mundo entero, se tiene esa sensación de que esto que estás viendo es lo que opinan «todos», es lo que dice el mundo entero. Salí a la calle, y vi que el mundo y la gente siguen igual, el señor de la tienda, los del mercado, la gente que lleva a sus hijos a la escuela, de hecho, me atrevería a pensar que más del 90% de la gente que he visto hoy, no tiene ni puta idea de lo que es el «movimiento #MeToo». Esto, esto que leemos todos los días en nuestras pantallas, ¡no es la realidad! El mundo está afuera, tan sólo levantando unos centímetros la mirada, existen otras cosas: buenas o malas, pero diferentes, cosas que no tienen un «Hashtag», gente que habla de los más diversos temas, gente que vive y que tiene por su parte una realidad muy distinta a la nuestra y por supuesto, muy distinta y alejada de lo que es la Santa Inquisición moderna llamada Twitter.

Las redes sociales tienen lo suyo, cosas buenas, como poder ayudar desde la distancia como ocurrió cuando el sismo de 2017, hacer colectas para los más diversos motivos loables, compartir historias, entretenernos, divertirnos, hacer negocio, ganarte la vida, acercar a familiares que se encuentran a kilómetros, pero también han logrado destruir familias, socavar reputaciones y, como tristemente lo vivimos ayer, terminar con vidas…

No quisiera ser tan simplista y decir es que si él “hubiera”… Pero sí, si hubiera despegado los ojos de esa pantalla, si hubiera dejado de leer tantas ofensas a su persona, si hubiera salido y hablado frente a frente con un amigo, quizás, no estaríamos lamentando hoy su muerte. Y es que, en realidad ¿era todo el mundo?, ¿Cuántas personas estaban al tanto de este tema antes de ayer? ¿Cuántas personas se abren una cuenta de twitter alterna para insultar a gente que ni siquiera conocen? ¿Cuántas personas con el poder que les confiere estar detrás de un teléfono o computadora, son capaces de espetar sus peores y más mezquinos pensamientos y seguir con su vida tan campantes? ¿Qué porcentaje de personas de este mundo, estaba tuiteando sobre el tema? No, no podemos sumergirnos en la pantalla y creer que esa es la realidad y darle valor a todo lo que vemos ahí.

Y aquí yo no hablo ni de movimientos, ni de causas…. Eso es otra historia, que merece más análisis para el cual no tengo la intención ni de defender, ni de proclamarme en contra.

Las redes sociales lo mismo han acabado con gente desconocida por escribir un “tuit” desafortunado, o con personajes mediáticos que han sido juzgados y condenados por “el mundo” al ser descubiertos siendo infieles a sus parejas, o a mujeres u hombres que en la televisión o el radio han dicho alguna cosa sin sentido. Opiniones, creencias, sucesos del pasado, todo puede ser llevado a juicio en las Todo-poderosas-redes-sociales. Pero, todo eso, ¡pasa! Esas mismas hienas que hoy desgarran los despojos de una chica vegana que fue descubierta comiendo pescado, mañana se abalanzarán sobre un comunicador que diga una estupidez al aire. Así, todo pasará cuando llegue una víctima nueva.

Pero, si no alejamos la mirada de las pantallas, éstas terminan por absorber nuestra conciencia, terminan por convencernos que eso es el mundo y que, si ya fuimos señalados dentro de ese mundo, ya nada nos podrá salvar. ¡Y no! Me niego a creer que eso es la deprimente vida; me niego a creer que lo que dicen que piensan todos, efectivamente lo piensan; me niego a creer que el que insulta tras un perfil falso, se atrevería a hacerlo si tuviera a la persona que ataca de frente y en la cara… todo es una ilusión, eso no es la realidad, eso no puede determinar nuestra vida, pero mucho, muchísimo menos nuestra muerte.

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