Preguntado sobre si apoyaría una eventual flexibilización del embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla comunista desde hace más de 60 años – un reclamo de La Habana de larga duración-, el jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que esta medida «está vinculada al cambio político en la isla».
«La realidad es que su economía no funciona. Es una economía disfuncional. Es una economía que ha logrado sobrevivir (…) gracias a los subsidios de la Unión Soviética y, posteriormente, de Venezuela», dijo el político cubano-estadounidense, designado por el presidente Donald Trump para conducir el diálogo con el país caribeño.
El vicepresidente JD Vance (i) y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio (d), durante una reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el Taoiseach de Irlanda, Micheal Martin, en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, EE.UU., el 17 de marzo de 2026. EFE/EPA/Yuri Gripas
Según Rubio, el hecho de que «no reciban dichos subsidios» ha provocado que Cuba se encuentre hoy «en una situación muy complicada».
«Además, quienes están al mando no saben cómo solucionar el problema, por lo que es necesario que asuman el liderazgo personas nuevas», advirtió.





