Durante más de cuatro siglos, la Madonna della Rosa fue considerada una obra íntegra de Rafael. Conservada en España desde el siglo XVII y actualmente expuesta en el Museo del Prado, su atribución apenas había sido cuestionada. Un análisis reciente con inteligencia artificial ha alterado ese consenso al identificar que uno de los rostros del cuadro no coincide con la mano del maestro.

La pintura, realizada entre 1518 y 1520, representa a la Virgen María con el Niño Jesús, San Juan Bautista y San José. Aunque desde su incorporación a las colecciones nacionales españolas en el siglo XIX se atribuyó sin discusión a Rafael, historiadores del arte fuera de España habían señalado desde hace décadas una posible anomalía en la figura de San José, cuya ejecución presenta diferencias en paleta, sombreado y tratamiento del rostro.

Estas sospechas, durante años sustentadas solo en el juicio experto, fueron sometidas a verificación técnica mediante un algoritmo desarrollado en 2023 por investigadores del Reino Unido y Estados Unidos. El sistema, entrenado con 49 obras indiscutidas de Rafael, es capaz de identificar su estilo con una precisión cercana al 98 %, analizando miles de parámetros invisibles al ojo humano, como microvariaciones en pincelada y transiciones cromáticas.

El proyecto, encabezado por el especialista en computación visual Hassan Ugail, permitió descomponer la obra por elementos individuales. El análisis concluyó que los rostros de la Virgen, el Niño Jesús y San Juan Bautista coinciden plenamente con el estilo de Rafael, mientras que el de San José presenta rasgos incompatibles con su ejecución habitual.

Según los resultados, ese rostro habría sido pintado por otro miembro del taller del artista, posiblemente Giulio Romano, uno de sus discípulos más cercanos. Aunque no se trata de una atribución definitiva, la probabilidad está respaldada por datos cuantificables. El estudio fue publicado en la revista científica Heritage Science y aporta evidencia objetiva a una hipótesis planteada desde hace más de un siglo.

El uso de inteligencia artificial en este caso no es aislado. El mismo equipo aplicó la metodología al análisis del Tondo de Brécy, obra considerada durante años una copia victoriana. La comparación con la Madonna Sixtina arrojó coincidencias del 97 % en el rostro de la Virgen y del 86 % en el del Niño, niveles que en este tipo de estudios se consideran prácticamente idénticos. Los investigadores concluyeron que ambas obras fueron realizadas por el mismo artista.

Estos resultados refuerzan el papel de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en la atribución artística, capaz de confirmar o cuestionar consensos históricos mediante análisis técnico de alta precisión.

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