Tras enfrentar un diagnóstico de cáncer óseo en etapa avanzada a los 10 años, Kimberly N., hoy de 15, no solo logró superar la enfermedad, sino que encontró en la natación una nueva forma de vida. Paciente del Hospital de Pediatría del CMN Siglo XXI, la joven se ha convertido en campeona estatal en Chiapas y ahora sueña con competir a nivel nacional.
Originaria de Tuxtla Gutiérrez, Kimberly fue diagnosticada con Osteosarcoma Telangiectásico, un tipo agresivo de cáncer óseo que derivó en la amputación de su pierna derecha. Cinco años después, su historia refleja resiliencia, disciplina y determinación.
“El agua para mí significa mucho. Siento que el agua sana muchas cosas que me han pasado. A veces crees que no podrás lograr algo, pero cuando lo haces te sientes muy feliz contigo misma”, expresó la joven nadadora, quien ya acumula cuatro medallas en su estado.
La doctora Mariana Ortiz Azpilcueta, titular de la Clínica de Tumores Óseos del hospital, destacó la fortaleza de Kimberly durante su tratamiento y subrayó el impacto emocional que representa para los pacientes enfrentar la posibilidad de una amputación.
“Es devastador para ellos cuando no es posible preservar el miembro pélvico. Sin embargo, muchos descubren que pueden salir adelante, que eso no los limita y que pueden lograr lo que se propongan”, señaló.
Durante su proceso médico, Kimberly enfrentó infecciones graves y estancias en terapia intensiva. La intervención de un equipo multidisciplinario del Instituto Mexicano del Seguro Social fue clave para su recuperación.
Desde 2023, la adolescente acude periódicamente a revisiones en el nosocomio, que opera como Centro de Referencia Estatal dentro de la estrategia OncoCREAN, enfocada en garantizar diagnósticos oportunos y tratamientos especializados en todo el país.
La doctora Yadira Betanzos Cabrera, jefa del servicio de Oncología, enfatizó que además de preservar la vida, uno de los principales objetivos es facilitar la integración social de los menores mediante actividades recreativas, deportivas y culturales.
Kimberly ahora tiene la mira puesta en competencias nacionales y en un Mundial de natación que se llevará a cabo en Guadalajara. Paralelamente, mantiene firme otro sueño: estudiar medicina.
“Me encantaría ser doctora. Quiero ayudar a otros niños como me ayudaron a mí, poder decirles que, aunque tengan cáncer, pueden salir adelante”, afirmó.
Su madre, Lucero N., reconoce que el camino fue difícil, pero celebra el resultado: “Fue un cáncer muy agresivo. Mi hija es un dos de diez, y está con vida”.





