La escritora británica J.K. Rowling, autora de la exitosa saga Harry Potter, celebró públicamente en redes sociales una sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido que establece que, legalmente, el término “mujer” se refiere únicamente a personas nacidas biológicamente como mujeres, excluyendo a las mujeres trans de esta definición.
“Me encanta cuando un plan sale bien. #SupremeCourt #WomensRights”, escribió Rowling en su cuenta de X (antes Twitter), acompañando el mensaje con una fotografía donde aparece sonriente, sosteniendo una bebida y fumando un puro junto al agua.
El fallo, emitido el miércoles por unanimidad, da la razón al grupo escocés For Women Scotland, que promovió el caso legal. La organización argumentó que la inclusión de mujeres trans en políticas y legislaciones centradas en mujeres vulneraba derechos fundamentales de las mujeres biológicas.
“Ahora hay claridad jurídica sobre lo que significa ‘mujer’”, declaró Trina Budge, directora de la organización, en entrevista con Sky News. “Los varones trans nunca han tenido derecho a acceder a espacios exclusivos para mujeres; eso era una extralimitación”, añadió.
La sentencia abre la puerta a restringir el acceso de personas trans a espacios exclusivos para mujeres, como baños, vestidores, albergues, clínicas y otros servicios de apoyo.
Rowling compartió varias publicaciones en tono de celebración, entre ellas una imagen con dos copas de champán y otra donde comparó la decisión judicial con el Día de la Victoria en Europa. “Neil [su esposo] dice que es el Día de la Victoria en Europa del TERF 🤣”, escribió, usando el acrónimo TERF (Feministas Radicales Trans-Exclusivas), un término controvertido que describe a feministas que no reconocen a las mujeres trans como mujeres.
El fallo también fue celebrado por figuras políticas como Kemi Badenoch, ministra de Igualdad y miembro del Partido Conservador, quien escribió: “Decir ‘las mujeres trans son mujeres’ nunca fue cierto de hecho, y ahora tampoco lo es de derecho”. Añadió que esta decisión representa una victoria para las mujeres que “perdieron su trabajo por decir lo obvio”.
El tema ha reavivado un debate profundo y polarizante en Reino Unido sobre los derechos de las personas trans y la protección de los espacios considerados seguros para mujeres. Activistas trans y organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el retroceso que esta sentencia puede representar en materia de igualdad y no discriminación.





