Israel continuó bombardeando Gaza este lunes y el movimiento islamista Hamás informó que los ataques dejaron numerosos muertos, en una noche de Navidad que para los cristianos palestinos estuvo marcada por una guerra sin visos de terminar.

En Belén, en Cisjordania ocupada, donde según la tradición cristiana nació Jesús, la alcaldía suspendió la mayoría de las festividades y las calles, que suelen estar atestadas por estas fechas, estuvieron casi desiertas.

El movimiento islamista palestino Hamás, que gobierna la Franja de Gaza, afirmó la madrugada del lunes que un bombardeo israelí dejó al menos 18 muertos en Jan Yunis, en el sur de este territorio bajo asedio.

Fadi Sayegh es un cristiano palestino que pasó la Nochebuena en el hospital de Jan Yunis para recibir una diálisis, y relató que este año no celebra la Navidad.

“No hay alegría. No hay árbol de Navidad ni decoraciones, no hay una cena con la familia y tampoco una celebración”, lamentó. “Rezo por que esta guerra termine pronto”.

La religiosa Nabila Salah, de la iglesia católica de Gaza, tampoco tuvo ánimo de celebrar.

Este mismo mes, una madre y su hija, refugiadas en una iglesia católica de la Ciudad de Gaza, murieron por los disparos de un soldado israelí, denunció el Patriarcado Latino de Jerusalén.

“¿Cómo puedo festejar mientras mi ciudad está destruida, mi familia desplazada y mis hermanos y hermanas en luto?”, declaró la religiosa.

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