El Ejército israelí dio pasos este miércoles que lo acercan peligrosamente a una temida ofensiva terrestre del sur de Líbano, al convocar a dos brigadas de soldados reservistas para realizar “misiones operativas” en la frontera norte.
“Esto permitirá continuar con el combate contra la organización terrorista Hizbulá, la defensa del Estado de Israel y crear las condiciones para permitir a los residentes del norte de Israel regresar a sus hogares”, dijeron las fuerzas israelíes en un breve comunicado, sin ofrecer más detalles.
Poco después, el jefe del Estado Mayor israelí, Herzi Halevi, dijo que los ataques aéreos sobre Líbano están sirviendo para preparar el terreno para una posible incursión terrestre israelí contra Hizbulá.
“Podéis oír a los aviones ahí arriba, atacamos todo el día: tanto para preparar el terreno para la posibilidad de vuestra entrada, como para seguir haciendo daño a Hizbulá”, dijo el responsable durante un ejercicio militar en la frontera.
Halevi detalló que la posible “maniobra” israelí consistiría en entrar en pueblos del sur de Líbano que el grupo chií “ha convertido en una gran base militar”, para destruir la infraestructura del grupo en la zona.
La operación aérea
De momento, en estos tres días de escalada contra el grupo chií en Líbano, Israel se ha limitado a realizar ataques aéreos y, aunque sus líderes hacen alusión frecuentemente a la necesidad de prepararse para combatir en el norte, todavía no han ordenado una incursión terrestre en el país vecino.
Ayer, el jefe del Comando Norte del Ejército, el mayor general Ori Gordin, sugirió durante una visita a las tropas que deben esta preparados para “maniobrar” en el interior del Líbano.
“Hemos entrado en otra fase de la campaña (…). La operación comenzó con un golpe muy significativo a las capacidades de Hizbulá y un golpe muy significativo a los comandantes de la organización”, dijo Gordin durante una visita a una brigada apostada en la frontera norte de Israel.