El consumo de marihuana una o dos veces al mes se asocia con peor desempeño académico y mayor angustia emocional en adolescentes, de acuerdo con un estudio realizado en Estados Unidos y dirigido por Ryan Sultán, profesor adjunto de psiquiatría clínica de la Universidad de Columbia. La investigación advierte que, a mayor frecuencia de consumo, más altos son los riesgos de problemas emocionales, sociales y escolares.

“Mientras que estudios anteriores se han centrado en los efectos del uso frecuente de cannabis, nuestro estudio muestra que cualquier cantidad puede poner a los adolescentes en riesgo de quedarse atrás en la escuela”, señaló Sultán, especialista en consumo de sustancias en población juvenil.

El psiquiatra subrayó que incluso un uso que suele considerarse “inofensivo” puede tener consecuencias reales. “Unos pocos porros pueden traducirse en dificultades para concentrarse, ausencias a clases y pérdida de interés en los planes de futuro”, explicó.

Una excepción entre las drogas

Aunque el consumo de varias drogas se encuentra en mínimos históricos entre jóvenes estadounidenses, el cannabis es la excepción. Actualmente, uno de cada cinco estudiantes de secundaria lo consume y alrededor del 6 % de los alumnos del último año lo hace a diario, una cifra que ha aumentado en la última década.

Los expertos alertan además que el cannabis actual es mucho más potente: los productos disponibles hoy contienen entre dos y tres veces más THC —el principal componente psicoactivo— que hace diez años.

Riesgos para un cerebro en desarrollo

El estudio refuerza la preocupación sobre el impacto del cannabis en una etapa clave del desarrollo cerebral. “El cerebro adolescente aún está formando los circuitos del aprendizaje, el autocontrol y la regulación emocional”, explicó Tim Becker, psiquiatra infantil del Weill Cornell Medicine y coautor del trabajo. “El consumo, incluso ocasional, interfiere en esos procesos y puede descarrilar el desarrollo normal”.

Síntomas de ansiedad y depresión

La investigación analizó datos de una encuesta nacional aplicada a más de 160 mil estudiantes de 8.º, 10.º y 12.º grado entre 2018 y 2022. Los resultados mostraron que quienes consumían cannabis una o dos veces al mes presentaban mayores niveles de síntomas similares a la depresión, ansiedad y conducta impulsiva que quienes no lo usaban.

En los consumidores casi diarios, el impacto fue más severo: tenían casi cuatro veces más probabilidades de obtener malas calificaciones y de desvincularse de la vida escolar, con efectos aún más marcados en los adolescentes más jóvenes.

Llamado a padres y cuidadores

Los especialistas recomiendan conversaciones tempranas, frecuentes y sin prejuicios sobre el consumo de cannabis. “Es importante que los adolescentes entiendan que ‘natural’ no significa ‘seguro’”, concluyó Sultán. También sugirió estar atentos a señales de alerta como la caída en las calificaciones, cambios de humor o pérdida de interés en actividades habituales.

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