Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcaron un precedente en la medicina de alta especialidad al realizar con éxito una cirugía fetal para el manejo de hidrocefalia, procedimiento que no se practicaba en México desde hace 30 años.

La intervención se llevó a cabo en los Hospitales General y de Gineco-Obstetricia No. 3 del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, donde médicos lograron colocar un catéter intraventricular a un feto diagnosticado con hidrocefalia, con el objetivo de reducir la presión cerebral y favorecer su adecuado desarrollo neurológico.

El doctor Antonio García Méndez, jefe del Servicio de Neurocirugía Pediátrica del Hospital General “Dr. Gaudencio González Garza”, explicó que la última cirugía fetal de este tipo en el país se realizó en 1991. Tres décadas después, el procedimiento fue retomado gracias al desarrollo de un sistema quirúrgico innovador que reduce riesgos graves como la muerte fetal o la migración de los dispositivos de derivación utilizados anteriormente.

Indicó que los resultados positivos del primer caso, realizado por el doctor José de la Cruz, fueron clave para reintroducir esta técnica en el IMSS.

La cirugía se efectuó mediante un abordaje fetal similar al utilizado para tratar mielomeningocele o encefalocele. El equipo de medicina materno-fetal, encabezado por el doctor Antonio Helue Mena, abrió el útero y, con apoyo de ultrasonido, colocó al feto en posición adecuada para que el neurocirujano realizara una incisión en la piel e insertara el catéter intraventricular.

Este dispositivo permitió drenar el líquido cefalorraquídeo acumulado y disminuir la presión que comprometía el desarrollo cerebral del menor Joseph, segundo paciente intervenido en México con esta técnica.

García Méndez detalló que los estudios posteriores mostraron que los ventrículos cerebrales regresaron a un tamaño casi normal, lo que permitió recuperar masa cerebral y favorecer un desarrollo neurológico adecuado. “Este procedimiento permite que el feto recupere masa cerebral y llegue a término con mejores condiciones para un desarrollo cognitivo adecuado”, subrayó.

La hidrocefalia, recordó el especialista, es un padecimiento relativamente frecuente, con una incidencia aproximada de un caso por cada mil nacidos vivos a nivel mundial.

Por su parte, el doctor Fernando Agustín Aguilar, neurocirujano pediatra del Hospital General, señaló que cerca del 50 por ciento de los casos detectados durante el embarazo no llegan a término y que, de los que nacen, solo el 20 por ciento alcanza un coeficiente intelectual normal, lo que hace indispensable replantear su tratamiento desde la etapa prenatal.

Destacó que, gracias a avances en diagnóstico como el ultrasonido y la resonancia magnética, hoy es posible diferenciar con mayor precisión entre ventriculomegalia —que no requiere intervención— e hidrocefalia fetal, que sí debe tratarse oportunamente.

En este sentido, el doctor Daniel Flores Sorcia, del Servicio de Imagenología, explicó que la resonancia magnética es segura durante el embarazo, ya que no utiliza radiación ionizante y ofrece una alta resolución anatómica que permite planear la cirugía con mayor precisión.

Tras el nacimiento de Joseph, se confirmó su estabilidad clínica. Aunque presentó condiciones asociadas a la prematurez, los médicos retiraron el sistema temporal y le practicaron una derivación ventriculoperitoneal definitiva, tratamiento estándar para la hidrocefalia.

Actualmente, el menor se encuentra estable, con evolución favorable acorde a su edad, y ya fue dado de alta del CMN La Raza.

Finalmente, Ruth, madre de Joseph, agradeció al personal médico y de Enfermería del IMSS por el acompañamiento recibido durante todo el proceso. “Fueron empáticos y siempre me dieron la confianza de que todo saldría bien. Hoy me siento aliviada y muy agradecida de estar con mi bebé”, expresó.

Shares: