Un descubrimiento arqueológico en el centro de China sugiere que los primeros homínidos de la región fabricaron utensilios de piedra altamente sofisticados hace unos 160 mil años, lo que desafía la idea de que la tecnología asiática era inferior a la desarrollada en África y Europa durante ese periodo.
De acuerdo con un estudio publicado en Nature Communications, las excavaciones realizadas en el yacimiento de Xigou, cerca del embalse de DanjiangKou, permitieron identificar 2 mil 601 herramientas de cuarzo y cuarcita, incluidas piezas compuestas con mango. Se trata de la evidencia más antigua de este tipo de tecnología en Asia oriental.
La investigación, encabezada por la Academia China de Ciencias (ACC), plantea un cambio de paradigma sobre las capacidades cognitivas de los homínidos asiáticos. Según Shi-Xia Yang, coautora del estudio, los hallazgos reflejan habilidades de planificación compleja, destreza artesanal y un conocimiento avanzado del uso eficiente de herramientas, muy por encima de lo que se creía hasta ahora.
Durante décadas, la arqueología sostuvo que las innovaciones tecnológicas —como herramientas elaboradas, adornos personales y uso de pigmentos— surgieron principalmente en África y Europa occidental entre hace 50 mil y 300 mil años. Sin embargo, la evidencia de Xigou indica que el desarrollo de tecnologías complejas en Asia ocurrió mucho antes, al menos 160 mil años atrás.
Aunque en el sitio no se han hallado fósiles humanos que permitan identificar con certeza a la especie fabricante, el registro fósil chino sugiere la coexistencia de varios homínidos de gran capacidad cerebral, como Homo sapiens, Homo longi, Homo juluensis o Homo denisova.
Los investigadores también detectaron patrones de desgaste microscópico en las herramientas, lo que indica que fueron utilizadas para cortar madera y plantas, así como para perforar, serrar y cortar, funciones que reflejan un alto grado de estandarización tecnológica.
Para Michael Petraglia, coautor del estudio y director del Centro Australiano de Investigación sobre la Evolución Humana de la Universidad de Griffith, el yacimiento de Xigou representa un avance clave para comprender la evolución humana. “La evidencia de herramientas compuestas apunta a habilidades de planificación avanzada, coherentes con el aumento del tamaño cerebral observado en fósiles de homínidos en China”, afirmó.
Este hallazgo refuerza la idea de que la innovación tecnológica fue un fenómeno ampliamente distribuido, y no exclusivo de una sola región, durante el Pleistoceno medio y tardío, reescribiendo así una parte fundamental de la historia de la evolución humana.






