El primer ministro de Eslovenia, Robert Golob, logró una ajustada victoria en las elecciones legislativas de este domingo, en una jornada marcada por alta participación y denuncias de injerencia extranjera durante la campaña.
De acuerdo con el recuento del 99,73 % de los votos, el Movimiento por la Libertad de Golob obtuvo el 28,58 %, apenas por encima del 28,10 % alcanzado por el líder opositor Janez Janša, del Partido Democrático Esloveno (SDS). La diferencia mínima refleja la profunda polarización política en el país europeo.
Con estos resultados, la formación de Golob obtendría 29 escaños en el Parlamento, frente a los 28 del SDS, en una Cámara de 90 asientos sin mayoría absoluta, lo que anticipa negociaciones complejas para la formación de gobierno.
El resultado confirmó la remontada de Golob en los últimos días de campaña, superando a Janša, quien partía como favorito. El actual primer ministro, en el poder desde 2022, planteó la elección como un referéndum sobre la soberanía nacional y la defensa de la democracia.
La campaña estuvo sacudida por acusaciones de una presunta operación de desinformación atribuida a exagentes de inteligencia israelíes, lo que Golob denunció como injerencia extranjera. El escándalo incluyó la difusión de grabaciones que apuntaban a supuestos casos de corrupción, posteriormente señaladas como parte de una operación encubierta.
Durante su mensaje tras la victoria, Golob agradeció la participación ciudadana —que alcanzó el 69 %— y advirtió que las negociaciones para formar gobierno serán complejas, aunque subrayó que “la soberanía no está en discusión”.
Por su parte, Janša, cercano a figuras como Viktor Orbán y admirador de Donald Trump, reconoció el resultado y afirmó que no intentará formar gobierno si su rival encabeza la mayoría.
El nuevo Parlamento estará altamente fragmentado, con la presencia de siete fuerzas políticas. Entre ellas destaca Nueva Eslovenia (NSi), que podría jugar un papel clave, así como los Socialdemócratas, la Izquierda y el partido Demócratas, que ya adelantó que no apoyará a ninguno de los dos bloques principales.
Además, la irrupción del partido euroescéptico Resni.ca, con cerca del 5,5 % de los votos, podría resultar determinante en la construcción de una mayoría.
Golob se perfila así como el principal candidato para formar gobierno, posiblemente mediante una coalición ampliada con sus actuales socios y otras fuerzas menores. De concretarse, buscaría convertirse en el primer jefe de gobierno esloveno en repetir mandato desde la independencia del país en 1991.
Miembro de la Unión Europea desde 2004, Eslovenia ha impulsado bajo el liderazgo de Golob una agenda progresista, que incluyó la legalización del matrimonio igualitario y el reconocimiento del Estado palestino en el ámbito internacional.






