El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, anunció la convocatoria del embajador de Estados Unidos, Charles Koshner, en protesta por lo que calificó como injerencia tras declaraciones emitidas por la Casa Blanca.
La medida se produce después de un mensaje oficial estadounidense que señaló un aumento del extremismo violento de izquierda y lo vinculó con la muerte de Quentin Deranque. El joven falleció tras ser agredido en la facultad de Sciences Po Lyon. Siete personas relacionadas con el grupo Joven Guardia fueron inculpadas en el caso.
El hecho desató un debate político en Francia por la presunta responsabilidad ideológica de La Francia Insumisa, formación liderada por Jean-Luc Mélenchon.
Barrot indicó que durante la reunión diplomática también se expresará el descontento francés por las sanciones impuestas por Estados Unidos a Thierry Breton y Nicolas Guillou.
Las sanciones contra Breton se relacionan con su labor previa en la regulación digital dentro de la Comisión Europea. En el caso de Guillou, derivan de su participación en decisiones de la Corte Penal Internacional vinculadas con una orden de arresto contra Benjamin Netanyahu.





