La titular de la Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro, María Martina Pérez Rendón, informó en videoconferencia sobre las acciones de vigilancia epidemiológica, detección oportuna y vacunación contra el sarampión que se llevan a cabo de manera permanente en los 18 municipios de la entidad.
Destacó que estas estrategias se realizan en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), con el objetivo de asegurar una actuación interinstitucional inmediata y eficiente que permita contener de forma oportuna posibles cadenas de transmisión.
Explicó que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede originar brotes en poblaciones susceptibles no vacunadas, lo que incrementa la carga de morbilidad. El ser humano es el único reservorio del virus, y la transmisión ocurre mediante gotitas o aerosoles suspendidos en el aire, así como por contacto directo con secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas.
El periodo de incubación es de siete a 21 días, con un promedio de 14 días. La transmisibilidad comprende desde cuatro días antes hasta cuatro días después del inicio del exantema. Este comienza de forma general en la región retroauricular y en la línea de implantación del cabello; posteriormente se extiende de manera cefalocaudal y centrífuga. Entre el tercer y cuarto día el exantema adquiere una tonalidad café y presenta descamación. La complicación más frecuente es la neumonía.
Se considera caso probable cuando una persona de cualquier edad presenta fiebre, exantema y uno o más de los siguientes síntomas: tos, coriza, conjuntivitis o adenomegalias. Ante la detección de un caso probable, se realiza de inmediato el estudio epidemiológico correspondiente, el seguimiento clínico del paciente y la toma de muestra para diagnóstico confirmatorio en el Laboratorio Estatal de Salud Pública.
Durante el año pasado, la entidad registró 12 casos confirmados. En lo que va del presente año se han estudiado 59 casos de Enfermedad Febril Exantemática, de los cuales 12 han sido confirmados hasta el momento, sin que se hayan presentado casos secundarios.
En cuanto a la prevención, Pérez Rendón reiteró la importancia de la vacunación como la medida más eficaz para evitar el sarampión. Las recomendaciones son:
• Primera dosis al cumplir un año de edad y segunda dosis a los 18 meses.
• Niñas y niños de uno a nueve años: iniciar o completar esquema de dos dosis.
• Personas de 10 a 49 años: en caso de duda sobre su esquema de vacunación, aplicarse una dosis.
• Personal de Salud, comunidad educativa y jornaleros: Refuerzo (una dosis adicional).
Las personas nacidas antes de 1976 probablemente estuvieron expuestas al virus y la mayoría desarrolló inmunidad natural, por lo que necesita vacunarse.
Asimismo, subrayó que las y los profesionales de la salud de la SESA mantienen e intensifican de manera permanente la búsqueda activa de casos probables, el seguimiento de contactos y, cuando la situación lo amerita, la implementación de cercos epidemiológicos y bloqueos vacunales.
La Secretaría de Salud reitera el llamado a la población a acudir a su unidad médica para revisar y completar su esquema de vacunación, como la medida más efectiva para proteger la salud individual y colectiva.





