El rey Felipe VI de España defendió este miércoles la “convivencia” democrática frente a la creciente “tensión” política en el país, al advertir que el clima de confrontación provoca “hastío, desencanto y desafección” entre la ciudadanía.
En su tradicional mensaje de Navidad, pronunciado desde el Palacio Real de Madrid, el jefe del Estado subrayó que la convivencia democrática “no es un legado imperecedero”, sino una construcción frágil que requiere cuidado permanente. “No basta con haberla recibido: es una construcción frágil. Por esa razón, todos debemos hacer del cuidado de la convivencia nuestra labor diaria”, afirmó.
Felipe VI recordó que en noviembre se cumplieron 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco, hecho que marcó el inicio de la progresiva democratización de España. En ese contexto, sostuvo que corresponde a toda la sociedad “preservar la confianza en nuestra convivencia democrática”.
El monarca advirtió que la falta de confianza alimenta fenómenos como “los extremismos, los radicalismos y los populismos”, que —dijo— se nutren también de la desinformación, las desigualdades y el desencanto con el presente.
El mensaje llega en un momento de fuerte polarización política en España y de presión sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien enfrenta investigaciones judiciales contra personas de su entorno y escándalos que han afectado a miembros de su partido. A ello se suma la reciente derrota del Partido Socialista en las elecciones regionales de Extremadura, donde la derecha se impuso y proclamó el “declive” del Ejecutivo.
Desde la oposición, se han intensificado los llamados a la renuncia de Sánchez y a la convocatoria de elecciones generales anticipadas. El presidente, en el poder desde 2018, ha rechazado esas demandas y asegura que es blanco de una campaña de difamación impulsada por la derecha y la extrema derecha, reiterando que gobernará hasta el final de la legislatura en 2027.
“En democracia, las ideas propias nunca pueden ser dogmas, ni las ajenas, amenazas”, recalcó Felipe VI, quien hizo un llamado al diálogo y a la “especial ejemplaridad” de todos los poderes públicos.





