La familia real del Reino Unido se mostró unida este Domingo de Pascua durante su asistencia a una misa en Windsor, en lo que marcó su primera aparición pública tras el reciente escándalo que involucra al expríncipe Príncipe Andrés, quien no estuvo presente.

Bajo un clima soleado, el rey Carlos III, de 77 años, acudió acompañado de la reina Camila, así como del príncipe Guillermo y su esposa Catalina. También asistieron los hijos de la pareja: Jorge, Carlota y Luis.

Reaparición de Catalina

La ceremonia, celebrada en la Capilla de San Jorge, marcó además la primera vez que la princesa Catalina participa en este servicio religioso desde que fue diagnosticada con cáncer a inicios de 2024.

La presencia de la familia fue bien recibida por decenas de personas que se congregaron en las inmediaciones del castillo, donde saludaron a los miembros de la realeza con mensajes de “¡Feliz Pascua!”.

Ausencias notables

Además del príncipe Andrés, tampoco asistieron su exesposa Sarah Ferguson ni sus hijas, Beatriz de York y Eugenia de York.

El hermano del rey ha sido marginado de la vida pública tras su relación con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, lo que ha derivado en su exclusión de actos oficiales.

Según fuentes cercanas a la realeza, las hijas de Andrés optaron por realizar actividades privadas durante la festividad, aunque se prevé su participación en futuros encuentros familiares.

La jornada buscó proyectar una imagen de estabilidad y cohesión dentro de la monarquía británica en medio de la controversia que rodea a uno de sus miembros más cuestionados.

Shares: