Dos personas murieron y al menos 20 resultaron heridas tras una explosión y un incendio que devastaron el Bristol Health & Rehab Center, una residencia de ancianos ubicada en el municipio de Bristol, a unos 32 kilómetros al noroeste de Filadelfia, Pensilvania.

De acuerdo con autoridades estatales y locales, una de las víctimas era empleada del centro y la otra, residente. Una persona permanece en estado crítico y otra más ya fue dada de alta; no se reportaron lesionados entre los cuerpos de emergencia. Las autoridades confirmaron que todos los residentes y trabajadores fueron localizados.

El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, informó que la causa preliminar apunta a una fuga de gas natural. La investigación quedó a cargo de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), que arribó al sitio la mañana del miércoles. Los peritos señalaron que la revisión completa de la línea de gas no podrá realizarse hasta que se despeje una ruta segura, lo que podría tomar varios días.

La empresa de servicios públicos PECO indicó que sus equipos atendieron reportes de olor a gas poco después de las 14:00 horas del martes. Mientras realizaban las inspecciones, ocurrió una primera explosión. Posteriormente, la compañía cortó el suministro de gas y electricidad para proteger a socorristas y residentes cercanos. PECO aclaró que aún no se ha determinado si su infraestructura o el gas natural estuvieron involucrados directamente en el incidente.

El jefe de bomberos de Bristol, Kevin Dippolito, explicó que los equipos de emergencia evacuaron a todas las personas que pudieron encontrar mientras persistía un fuerte olor a gas. Entre 15 y 30 segundos después de que los bomberos abandonaron el edificio, se registró una segunda explosión seguida de un incendio. El inmueble sufrió daños severos, con el colapso parcial del primer piso sobre el sótano, particularmente en el área de la cafetería.

Las labores de rescate incluyeron evacuaciones por ventanas, escaleras y huecos de ascensor. Autoridades destacaron actos de heroísmo de policías, bomberos y vecinos que ayudaron a sacar a residentes con movilidad reducida. “La explosión fue realmente catastrófica”, afirmó Shapiro.

Este miércoles continuaron los trabajos con maquinaria pesada para retirar escombros. La escuela secundaria Harry S. Truman fue habilitada como centro de reunión para personas desplazadas.

El asilo, anteriormente conocido como Silver Lake Nursing Home, había cambiado de propietario a inicios de diciembre. El gobernador señaló que el Departamento de Salud de Pensilvania visitó las instalaciones el 10 de diciembre para implementar un plan de mejoras. Registros estatales indican que en una inspección de octubre, previa al cambio de dueños, el centro fue citado por diversas irregularidades de seguridad, entre ellas la falta de extintores en un piso, accesos restringidos a escaleras y ausencia de barreras contra humo.

Las autoridades estatales señalaron que, de abrirse una investigación formal por las condiciones del inmueble, los resultados se harán públicos conforme a los plazos federales.

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