John Kiriakou, exagente de la CIA, identificó a Yemen como “el país más peligroso” del mundo, con base en su experiencia operativa en regiones de alto riesgo.
Kiriakou, quien sirvió entre 1990 y 2004, expuso su valoración en una entrevista con LADbible. Señaló que, además de Yemen, considera particularmente volátiles a Somalia, Gaza, Afganistán y ciertas zonas de Pakistán.
Relató que visitó Yemen en cinco ocasiones y que las condiciones de seguridad empeoraron progresivamente. En su última estancia, afirmó que las restricciones obligaban a alojarse en un único hotel protegido por un muro de gran altura diseñado para mitigar daños por explosiones.
Describió un episodio ocurrido tras su llegada: seis diplomáticos surcoreanos fueron emboscados y asesinados. Días después, oficiales de inteligencia enviados para investigar el ataque habrían sido igualmente emboscados. Según su testimonio, estos hechos derivaron en el cierre de la embajada de Corea del Sur.
La trayectoria de Kiriakou incluyó especialización en Medio Oriente y asignaciones centradas en Irak, donde participó como analista y elaboró un perfil clasificado de Saddam Hussein. Posteriormente migró a funciones operativas en contrainsurgencia.
Tras los atentados del 11 de septiembre, fue enviado a Pakistán como jefe de Operaciones Antiterroristas. Indicó que su equipo participó en operativos contra Al‑Qaeda, incluido el arresto de Abu Zubaydah.
Kiriakou se convirtió en denunciante de las denominadas “técnicas de interrogatorio mejoradas”. Fue condenado en 2012 por filtrar información clasificada y cumplió una pena de prisión. Ha sostenido públicamente que dichas prácticas constituyeron tortura.




