Las tropas de Estados Unidos se retiraron de la base aérea de Ain al-Asad, en Irak, como parte del proceso de consolidación militar en la región anunciado desde el otoño pasado, informaron fuentes del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) citadas por Fox News. La retirada se completó el viernes.

Un funcionario estadounidense señaló que la decisión obedece a “los importantes avances logrados” en Irak, donde el Estado Islámico (ISIS) “ya no representa una amenaza que supere la capacidad de las fuerzas iraquíes para enfrentarla por sí solas”. Añadió que el repliegue demuestra el “éxito en la reducción de la amenaza del ISIS en Irak y el progreso de las fuerzas locales para valerse por sí mismas”.

De acuerdo con las fuentes, la consolidación implica que las fuerzas estadounidenses se están concentrando fuera del territorio federal iraquí para reforzar operaciones contra los remanentes del ISIS en Siria. En ese contexto, el CENTCOM ha insistido en la necesidad de cooperación entre socios locales y fuerzas estadounidenses para mantener la presión militar sobre el grupo yihadista.

En una declaración difundida en X, el almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, llamó a evitar la escalada y a resolver tensiones mediante el diálogo, al tiempo que subrayó que la lucha efectiva contra el ISIS requiere coordinación entre los socios sirios, la coalición y Estados Unidos. El mensaje fue interpretado como un llamado a mayor cooperación operativa, no como una advertencia directa a Damasco.

El repliegue en Irak ocurre tras una intensificación de la campaña militar en Siria. El 10 de enero, el CENTCOM anunció ataques a gran escala contra objetivos del ISIS como parte de la Operación Hawkeye Strike, ordenada en diciembre de 2025 por el presidente Donald Trump. Según el mando militar, la operación respondió al ataque mortal del ISIS contra fuerzas estadounidenses y sirias en Palmira.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó entonces que las acciones no constituían “el inicio de una guerra”, sino una represalia directa. El 19 de diciembre, fuerzas estadounidenses emplearon más de 100 municiones de precisión para atacar más de 70 objetivos del ISIS en distintos puntos de Palmira.

En paralelo, el enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, informó que sostuvo reuniones en Damasco con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa y miembros de su gobierno para abordar la transición política del país y los recientes acontecimientos en Alepo. Barrack indicó que Washington respalda el proceso de transición sirio.

Trump reiteró en redes sociales que Estados Unidos respondería con “represalias severas” tras el asesinato de dos soldados estadounidenses y un intérprete durante una operación contra líderes del ISIS en Siria. Las autoridades señalaron que el atacante fue abatido por fuerzas aliadas.

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