El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos reanudará “de inmediato” las pruebas de armas nucleares, decisión que genera preocupación por un posible repunte en la proliferación atómica entre las principales potencias del mundo.
El anuncio ocurre en medio de un intento de acercamiento diplomático con Rusia, aunque las recientes tensiones con Moscú han modificado la postura de Washington. Ambos países concentran el 87 % del arsenal nuclear global, según estimaciones de la Federation of American Scientists (FAS).
Actualmente existen unas 9,614 cabezas nucleares en el mundo, de las cuales alrededor de 2,100 pertenecen a Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y Francia, y se encuentran en estado de máxima alerta.
La cantidad de armas operativas ha disminuido desde las más de 70,000 de la Guerra Fría, pero la salida de Rusia del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) y la reciente política estadounidense han reavivado el temor de una nueva carrera armamentista.
Según la FAS, Rusia conserva el mayor arsenal nuclear con unas 4,459 ojivas, seguida por Estados Unidos, con 5,177 (1,670 desplegadas y 1,930 en reserva). En conjunto, ambos países mantienen la capacidad de destrucción más grande del planeta, aunque continúan desmantelando parte de sus arsenales antiguos.
China, con unas 600 ojivas, ocupa el tercer lugar, mientras que Francia y Reino Unido cuentan con 290 y 225, respectivamente. India y Pakistán poseen alrededor de 180 y 170 cada uno, Israel mantiene una política de ambigüedad con cerca de 90, y Corea del Norte tendría unas 50.
La decisión de Washington representa un cambio de rumbo respecto a los acuerdos de control de armamento que marcaron las últimas décadas, y podría reconfigurar el equilibrio nuclear mundial.






