El titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU), Marco Antonio Del Prete Tercero, encabezó la primera sesión ordinaria 2026 del Consejo de Participación Ciudadana de Medio Ambiente, evento en el que se destacó que actualmente el estado trabaja en la propuesta de Norma Técnica Ambiental Estatal en materia de Revegetación en el Estado de Querétaro.
Ahi el funcionario comentó que esta norma de reforestación y restauración permitirá recuperar la masa vegetal que se haya perdido por eventos catastróficos e indicó que al gobierno le corresponde identificar los daños para después esperar a que la naturaleza haga su trabajo y con ello poder regenerar el ecosistema.
Igualmente refirió que el estado se ha encargado de mantener un equilibrio en el desarrollo económico estatal, ya que éste debe ser a través del cuidado del medio ambiente, con un espacio sano y limpio, así como con un ingreso justo es que se puede mejorar la vida de los queretanos.
“Desde la SEDESU aspiramos a que el estado se vuelva un referente, con actividades como este Consejo podemos contar con una Secretaría cercana a los ciudadanos, en la que entendamos la realidad ambiental de Querétaro, por ello, desde 2015 establecimos una agenda ambiental vanguardista, útil y que funcione como referencia a nivel nacional”, puntualizó.
El Secretario indicó que desde la SEDESU se impulsan los bancos de restauración, pues se busca que todos los impactos ambientales que se tengan en el estado, deben buscar la recuperación de los recursos naturales a través de la innovación y con la participación de los ciudadanos.
“Ayúdenos a defender lo que es nuestro, el medio ambiente no es del gobierno, es de los ciudadanos y tenemos que entrarle todos a cuidar el medio ambiente y a mantenerlo, para heredar un buen medio ambiente para nuestros hijos y nietos”, concluyó.
Finalmente, el subsecretario del medio ambiente, Ricardo Javier Torres Hernández, informó que la secretaría arrancó con un proyecto de Bancos de Restauración, mismos que funcionarán como un mecanismo para canalizar recursos provenientes de compensaciones ambientales hacia proyectos viables, medibles y alineados con los instrumentos de ordenamiento ecológico y la legislación ambiental.






