El Atlético de Madrid se transforma en las próximas dos jornadas en un juez por LaLiga, enfrentado primero al Real Madrid y después al Barcelona, entre la agitación que provoca el derbi de este domingo en el Bernabéu en la competencia por el campeonato, en la que el conjunto azulgrana recibe al Rayo Vallecano.
Intactos los cuatro puntos de distancia del Barcelona sobre el Real Madrid en las últimas dos jornadas, el inicio de la cuenta atrás a diez encuentros del final supone uno de los puntos álgidos y comprometidos en el pulso por el título: el enfrentamiento del equipo de Álvaro Arbeloa contra el Atlético de Madrid, tercero en la tabla y descartado de la cima, pero aún con mucho que decir.
Otra prueba de fuego para el Real Madrid, que ya dispone de Kylian Mbappé, reaparecido en el triunfo por 1-2 contra el Manchester City para avanzar a los cuartos de final de la Liga de Campeones, y que disfruta con Vinicius, mientras está pendiente de las molestias musculares sufridas por Thibaut Courtois, en duda para el derbi tras ser cambiado al descanso en el estadio Etihad. Si no está listo, jugará Andriy Lunin.
Lo mismo ocurre en el Atlético, con la duda de Jan Oblak por una distensión muscular en el costado y la alternativa de Juan Musso, que ya jugó contra el Getafe y el Tottenham, en la clasificación también del equipo rojiblanco para los cuartos del torneo continental, con el guardameta argentino y Julián Álvarez al frente. El primero fue el sostén en la portería; el segundo, el goleador y asistente.
El Barcelona juega horas antes. El líder recibe al Rayo Vallecano en el Camp Nou, con catorce victorias en catorce duelos como local en esta Liga y una demostración de fuerza y pegada descomunal contra el Newcastle en la Liga de Campeones, al que apabulló con un 7-2 en el duelo de vuelta. El contratiempo fueron las lesiones de Joan García y Eric García.
Por abajo, hay dos duelos directos al límite este sábado: Elche-Mallorca y Levante-Oviedo, que enfrentan a cuatro de los últimos cinco clasificados en el esprint final por la permanencia, aún tan incierta para todos ellos, aunque más si cabe para el conjunto asturiano y el valenciano, último contra penúltimo, sin margen para el error.






