Estados Unidos capturó este sábado un buque tanquero en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en un nuevo episodio de presión contra el gobierno de Caracas. Se trata de la segunda incautación de un petrolero en lo que va del mes.
La acción ocurre días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que ordenaría un “bloqueo” a los buques petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, difundió en la red social X un video de la operación y aseguró que la Guardia Costera, con apoyo del Departamento de Defensa, aprehendió el tanquero “Centuries”, que había atracado por última vez en un puerto venezolano.
“Estados Unidos continuará persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado que se usa para financiar el narcoterrorismo en la región”, escribió Noem, al tiempo que advirtió: “Les encontraremos y les pararemos”.
El video difundido muestra helicópteros estadounidenses aterrizando sobre la cubierta del buque. De acuerdo con el portal Vessel Finder, el Centuries es un petrolero con bandera de Panamá, construido en 2001.
Caracas denuncia “piratería”
El gobierno venezolano rechazó de inmediato la acción. A través de un comunicado difundido por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, calificó la captura como un “robo y secuestro” y un “grave hecho de piratería” cometido por fuerzas militares de Estados Unidos. Caracas denunció además la “desaparición forzada de la tripulación” y anunció que llevará el caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU y otras instancias internacionales.
Washington sostiene que el operativo fue encabezado por la Guardia Costera en aguas internacionales y que el buque estaría vinculado al transporte de crudo sancionado. En semanas recientes, EE.UU. ha reforzado su presencia militar en el Caribe, una estrategia que ha sido objeto de escrutinio del Congreso por la falta de pruebas públicas sobre algunos objetivos.
La administración estadounidense acusa al presidente venezolano Nicolás Maduro de encabezar el llamado “Cártel de los Soles”, señalamiento que Caracas niega. Según Washington, el petróleo “robado” se utilizaría para financiar actividades ilícitas.
El anuncio del “bloqueo” también siguió a la incautación del petrolero Skipper, presuntamente vinculado a la llamada “flota fantasma” que transporta crudo venezolano para evadir sanciones. Venezuela, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, depende de manera crucial de estos ingresos para su gasto público.






