La Cámara de Diputados aprobó por 467 votos reformas a la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros que prohíben que bancos y emisores entreguen tarjetas de crédito o débito sin consentimiento expreso, así como realizar cobros de anualidades, comisiones o cargos asociados a productos no solicitados. La minuta fue enviada al Senado.
La propuesta, impulsada por Ricardo Monreal, se trató como asunto de urgente resolución y se votó sin dictamen. El legislador señaló que cerca de 40 millones de personas poseen tarjetas y muchas reciben plásticos no solicitados que después generan deudas, intereses y afectaciones al historial crediticio.
La reforma establece que:
• Las instituciones financieras no podrán cobrar servicios, seguros o membresías no autorizadas en contrato ni sin consentimiento del usuario.
• Las tarjetas deberán incluir información clara, veraz y suficiente sobre costos y comisiones.
• Se prohíben mensajes u ofertas engañosas que sugieran que el producto no tiene costos cuando sí los genera.
• La cancelación deberá poder realizarse presencial, telefónica y digitalmente, con bloqueo inmediato y sin costo.
• La cancelación definitiva deberá completarse en tres días hábiles y entregarse comprobante físico o digital.
• Los emisores deberán reembolsar cobros indebidos en un máximo de cinco días hábiles.
• Ningún cargo derivado de productos no solicitados podrá afectar historial crediticio.
La vigilancia corresponderá a Condusef para entidades financieras y a Profeco para emisores comerciales.
En 2024, Condusef recibió 251,528 reclamaciones; las tarjetas de crédito y débito fueron los productos con más quejas. Hubo 7,594 casos relacionados con cancelaciones no atendidas, convirtiendo esa irregularidad en la séptima causa de reclamación más frecuente.




