Legisladores demócratas de Estados Unidos acusaron este sábado a funcionarios de alto nivel del Gobierno del presidente Donald Trump de haberlos engañado durante sesiones informativas recientes, al asegurarles que no existían planes para un cambio de régimen en Venezuela ni acciones militares directas.
Las declaraciones se dieron luego de que Estados Unidos atacara Venezuela y depusiera al presidente Nicolás Maduro, en lo que representa la intervención más directa de Washington en América Latina desde la invasión a Panamá en 1989.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, afirmó que en al menos tres sesiones informativas clasificadas se le aseguró que la administración Trump no buscaba un cambio de régimen ni contemplaba una intervención militar en el país sudamericano.
“Me aseguraron que no estaban persiguiendo esas cosas”, dijo Schumer durante una llamada con periodistas. “Está claro que no están siendo sinceros con el pueblo estadounidense”.
El senador señaló que no fue informado de los acontecimientos del sábado por la tarde y exigió que el Gobierno informe no solo a los líderes del Congreso y a los comités de inteligencia, sino a todos los legisladores a principios de la próxima semana. “Han mantenido a todo el mundo en la más absoluta oscuridad”, sostuvo.
Los legisladores demócratas demandaron mayor claridad sobre los planes del presidente Trump para Venezuela, luego de que el propio mandatario señalara que su gobierno pondría al país sudamericano bajo control de Washington de manera temporal.
Por su parte, Jack Reed, principal demócrata en la Comisión de Servicios Armados del Senado, advirtió que no existe un plan serio sobre cómo funcionaría una intervención de esa magnitud ni cuánto costaría al pueblo estadounidense.
“La historia no escasea en advertencias sobre los costos —humanos, estratégicos y morales— de asumir que podemos gobernar otra nación por la fuerza”, afirmó.
En un comunicado, Jeanne Shaheen, la principal demócrata en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, acusó directamente a la administración Trump de haber engañado de manera sistemática al pueblo estadounidense y a sus representantes electos.






