El grupo animalista Bear Warriors United presentó una demanda contra el Gobierno de Florida para impedir que este año se lleve a cabo la primera cacería de casi 200 osos negros en el estado, tras diez años de suspensión.

La organización impugnó el Plan de Manejo del Oso Negro de la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca (FWC, por sus siglas en inglés), al argumentar que la autorización para cazar 187 ejemplares “causará un daño inminente e irreparable a la especie”, pues —afirman— la decisión no se basa en datos científicos ni en un censo actualizado de la población.

La FWC reabrió la convocatoria para obtener permisos de caza la semana pasada, con el argumento de que existe una sobrepoblación de osos negros —estimada en unos 4 mil— y que han aumentado los encuentros entre humanos y estos animales. La comisión citó el ataque ocurrido en mayo pasado en el condado de Collier, en el que un oso mató a Robert Markel, de 89 años.

Bear Warriors United recordó que en 2015, cuando la cacería se permitió de manera temporal, los cazadores abatieron 304 osos en tan solo dos días, lo que obligó a las autoridades a suspender el programa antes de lo previsto. La especie estuvo incluida en la lista de amenazadas hasta 2012, por lo que los activistas advierten que esta medida podría frenar su recuperación.

La demanda fue presentada en una corte del condado de León, en el norte de Florida, y busca frenar de manera definitiva la autorización para esta controvertida práctica.

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