La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue reconocida este miércoles como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en un acto oficial celebrado en el Patio de Honor de la Academia Militar, mientras Estados Unidos manifestó un respaldo condicionado a su gobierno y advirtió que no descarta ninguna opción si no existe cooperación tras el ataque del pasado 3 de enero.
Durante la ceremonia, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, expresaron lealtad “absoluta” a Rodríguez en representación de los organismos de seguridad y de la FANB, respectivamente, ante unos 3 mil 200 combatientes. Con ello, Rodríguez se convirtió en la primera mujer en la historia del país en asumir formalmente el mando en jefe de las fuerzas armadas.
El reconocimiento se produce más de tres semanas después de la operación militar estadounidense en la que fueron capturados el entonces gobernante Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En el acto, Rodríguez recibió el Bastón de Mando y una réplica de la espada de Simón Bolívar, símbolos del liderazgo militar.
En su mensaje, la presidenta encargada calificó el acto como simbólico y tomó juramento a la FANB para defender la patria, la Constitución y las instituciones “hasta perder la vida si fuera necesario”. Afirmó estar abierta al diálogo con la oposición, a la que calificó como “extremismo”, aunque advirtió que no permitirá una nueva agresión contra el país.
Rodríguez anunció además la creación de una oficina para la defensa y seguridad cibernética de Venezuela, que estará a cargo de la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, y fijó un plazo de cien días para establecer los lineamientos del nuevo sistema defensivo.
Horas antes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró ante el Comité de Exteriores del Senado que la administración del presidente Donald Trump no tiene intención inmediata de realizar un nuevo ataque contra Venezuela, aunque subrayó que Washington no descarta ninguna opción si el gobierno de Rodríguez no coopera. Rubio señaló que el objetivo estadounidense es una transición hacia una “Venezuela democrática”.
En ese contexto, Rubio se reunió con la líder opositora María Corina Machado, quien solicitó una transición “real” sin participación de sectores del régimen anterior y afirmó que se viven momentos decisivos para el futuro del país.






