Lo que comenzó como una solución sencilla para parejas extranjeras que enfrentan barreras legales en sus países se ha convertido en una creciente tendencia internacional: miles de personas acuden a Dinamarca para casarse, atraídas por sus leyes matrimoniales flexibles y trámites ágiles. Sin embargo, este auge también ha provocado presiones en la capacidad de la ciudad para atender la demanda loca
Tal es el caso de Magdalena Kujawińska, ciudadana polaca, y su prometido colombiano Heinner Valenzuela, quienes, tras enfrentar una burocracia complicada en Polonia, optaron por casarse en Copenhague. “Nos dimos cuenta de que no es tan fácil casarse en Polonia”, dijo Kujawińska, quien relató que obtener la documentación necesaria desde Colombia resultaba inviable por los plazos legales. Cuatro días después de iniciar el trámite con un planificador de bodas danés en línea, la pareja obtuvo la autorización para su enlace.
Copenhague, apodada ya por algunos como el “Las Vegas de Europa”, celebró el año pasado más de 8.000 bodas, de las cuales unas 5.400 fueron de parejas no residentes. “Eso es casi el doble de lo que vimos hace cinco años”, señaló Anita Okkels Birk Thomsen, jefa de la oficina de matrimonios del Ayuntamiento.
No obstante, el auge ha generado dificultades para los habitantes locales que desean casarse en la ciudad. Mia Nyegaard, responsable de cultura y ocio del gobierno municipal, indicó que se reservará el 40% de las fechas disponibles exclusivamente para residentes a partir de finales de octubre. Asimismo, se contempla revisar medidas adicionales después del receso legislativo de verano.
La legislación danesa permite que ciudadanos extranjeros se casen sin necesidad de presentar acta de nacimiento ni prueba de soltería, siempre y cuando presenten pasaporte válido y, en su caso, visa de turista. El trámite cuesta aproximadamente 326 dólares y se resuelve en cinco días hábiles.
Empresas como Getting Married in Denmark, fundada en 2014, han proliferado ofreciendo paquetes que van desde la tramitación de documentos hasta la organización de ceremonias. Solo en 2024, esta empresa ayudó a más de 2.600 parejas a formalizar su unión en territorio danés.
Mientras tanto, Kujawińska y Valenzuela disfrutan de su recién adquirido estado civil. “Significa mucho para nosotros porque hemos estado esperando mucho por esto”, comentó la novia, emocionada por poder finalmente celebrar en compañía de sus seres queridos en su país de residencia.




