Iba a ser un largo mes para la Selección Mexicana, si llegaba a perder ante Corea del Sur. Y estuvo a segundos de que pasara.
Pero apareció Santiago Giménez, quien fue el salvador del Tricolor. En la agonía, el del Milan empató el juego (2-2) y le da aire a Javier Aguirre, aunque su equipo no camina.
Todo lo ganado en confianza y estilo durante la Liga de Naciones de la Concacaf y Copa Oro se ha perdido en estos dos juegos contra equipos asiáticos. Los empates ante Japón y Corea del Sur hacen entrar al Tricolor en estado de emergencia. No pierde, pero preocupa.
México se adaptó a lo que le presentó el rival, se puso arriba con un buen tanto de Raúl Jiménez (22’), el 43 en su cuenta, pero en cuanto ingresó la exestrella del Tottenham Son Heung-min, el equipo se “asustó”, reculó y casi entrega el partido. El ahora jugador de Los Ángeles FC vive en una Liga aparte. La más clara que tuvo, la definió con mucha potencia (66’). Diez minutos después, vino el tanto de Oh Hyeon-Gyu, quien cruzó con potencia.
La reacción fue a lo Aguirre, a la desesperada, y con un toque de genialidad, esa que tuvo Giménez al fabricarse el espacio y mandar el balón al ángulo.






