Comunidades costeras de Panamá lograron una innovadora cosecha de miel dentro de ecosistemas de manglar, en una iniciativa que busca combinar desarrollo económico local con la protección ambiental frente a la crisis climática.

Frente a las costas de los poblados de París y Santa Ana, vecinas recolectaron los primeros litros de miel producida en colmenas instaladas dentro del manglar, un entorno clave para la biodiversidad pero cada vez más amenazado.

El proyecto es impulsado por el Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (Idiap), en colaboración con la Universidad Nacional de Tumbes y con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

De acuerdo con la investigadora Ruth del Cid, esta primera cosecha representa un “hito” para las comunidades, ya que demuestra que la apicultura en manglares puede generar ingresos sostenibles mientras contribuye a conservar estos ecosistemas.

Se estima que cada colmena —donde pueden habitar hasta 80 mil abejas— produce en promedio cerca de 22.7 litros de miel. Además de la extracción, el proyecto incluye capacitación para elaborar productos derivados como cremas, jabones, velas y mieles saborizadas, fortaleciendo así las economías locales.

Las colmenas están equipadas con sensores que monitorean variables como temperatura y humedad, lo que permite optimizar las condiciones para las abejas, que encuentran alimento en especies como el mangle blanco y el botoncillo.

Los manglares cumplen un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático, ya que protegen las costas, capturan carbono y albergan una gran biodiversidad. En este contexto, iniciativas como esta buscan frenar su degradación mediante modelos productivos sostenibles.

Panamá cuenta con aproximadamente 170 mil hectáreas de manglares, lo que lo convierte en el país con mayor extensión de estos ecosistemas en Centroamérica, consolidando su importancia estratégica en la conservación ambiental regional.

Shares: