La Reserva Federal es una organización independiente, diseñada para estar aislada de la política, y la Corte Suprema sugirió el año pasado que el presidente Donald Trump necesitaría una razón, o causa, para destituir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Así que Trump —quien ha expresado repetidamente su enojo con el presidente de la Fed por negarse a bajar las tasas de interés durante su mandato— está construyendo un motivo con la ayuda de asesores y ahora, aparentemente, de fiscales federales.
CNN informó el domingo que un caso penal federal se enfoca en el testimonio de Powell en junio pasado sobre una renovación que superó el presupuesto del complejo de la Reserva Federal, incluido el histórico edificio de mármol Marriner S. Eccles a lo largo de Constitution Avenue y el National Mall en Washington.
En una declaración en video el domingo, Powell dijo que el caso penal es en realidad un pretexto para socavar la independencia de la Fed.
“Esto se trata de si la Fed podrá seguir fijando las tasas de interés con base en la evidencia y las condiciones económicas, o si, en cambio, la política monetaria será dirigida por presiones políticas o intimidación”, dijo Powell.
El mandato de Powell como presidente expira en mayo, aunque podría permanecer en la junta de gobernadores hasta 2028. Trump ha estado entrevistando a posibles reemplazos.
El edificio en el centro de la investigación penal se inauguró en la década de 1930 y no ha tenido una renovación completa en más de 90 años desde entonces. Powell y otros funcionarios de la Fed lo asumieron como un proceso de varios pasos y varias edificaciones.
Como sucede frecuentemente con los proyectos de construcción del gobierno, el proyecto superó con creces el presupuesto planeado, con el costo disparándose de unos ya altos US$ 1.900 millones a unos sorprendentes US$ 2.500 millones. La planificación comenzó durante el primer mandato de Trump, que también es cuando Trump designó a Powell para ser presidente de la Fed.
La amenaza de que Trump destituyera a Powell parecía haberse disipado después de que ambos compartieran un incómodo recorrido por la obra con cascos el año pasado, aunque Trump dio datos incorrectos sobre el proyecto y Powell intentó corregirlo en ese preciso instante.
Pero esta nueva investigación penal podría reabrir el tema y asustar a los mercados en los últimos meses del mandato de Powell. También envía un mensaje al próximo presidente de la Fed.
Aquí un vistazo a lo que está sucediendo.





