La U.S. Commission of Fine Arts aprobó de manera inusual y acelerada los planes de renovación del Ala Este promovidos por el presidente Donald Trump, acercando la viabilidad del proyecto que contempla la construcción de un nuevo salón de baile.
El organismo votó por unanimidad no solo el concepto, sino también el diseño final, omitiendo etapas intermedias habituales en este tipo de procesos. La decisión se produjo pese a que la comisión reportó haber recibido más de 2.000 comentarios públicos, de los cuales más del 99 % fueron negativos.
Durante la sesión virtual, el presidente del panel indicó que las objeciones se centraron en presuntas preocupaciones sobre “demolición ilegal”, “escala inapropiada” y falta de transparencia en torno a la intervención.
La votación ocurrió una hora después de que se tomara juramento a dos nuevos integrantes: Chamberlain Harris y Pamela Hughes Patenaude. Con su incorporación, la comisión quedó integrada exclusivamente por designados de Trump.
Harris expresó respaldo al proyecto, afirmando que la Casa Blanca debe albergar “el mejor salón de baile del mundo”.
El arquitecto responsable, Shalom Baranes, presentó modelos animados y representaciones en 3D del rediseño, marcando la primera exhibición pública de una maqueta integral del proyecto.
La iniciativa aún requiere la aprobación de la National Capital Planning Commission, cuya revisión está programada para el 5 de marzo. El organismo también cuenta con mayoría de designados afines al presidente.





