El engranaje electoral en México continúa en marcha y, tras la toma de posesión de alcaldes el pasado 1 de enero en diversas entidades, la atención se concentra ahora en el norte y el oriente del país, donde se perfilan los primeros procesos clave rumbo a la reconfiguración política de 2027.
El Instituto Nacional Electoral (INE) ya articula los trabajos logísticos para las elecciones de 2026, consideradas un termómetro político previo a la renovación de 17 gubernaturas y a la elección intermedia federal. Mientras los partidos afinan definiciones internas, las autoridades electorales locales preparan el despliegue técnico para garantizar certeza, legalidad y participación ciudadana.
En Coahuila, la jornada electoral se celebrará el domingo 7 de junio de 2026, con la renovación total del Congreso local. Se elegirán 25 diputaciones: 16 por mayoría relativa y 9 por representación proporcional. Las campañas se desarrollarán del 5 de mayo al 3 de junio, conforme al calendario oficial.
En Veracruz, el proceso de 2026 será extraordinario. El INE y el Organismo Público Local Electoral (OPLE) coordinarán comicios en el municipio de Tamiahua, luego de que las elecciones municipales de 2025 fueran anuladas por causales legales. Este proceso busca restituir la estabilidad institucional a nivel local y cerrar el ciclo de impugnaciones.
Ambos escenarios colocan a Coahuila como el eje de la renovación legislativa ordinaria y a Veracruz como un frente de corrección electoral, bajo estricta vigilancia en materia de fiscalización y observación electoral.
De cara a 2027, el país enfrentará una de las jornadas más amplias de su historia reciente. Se renovarán los 500 escaños de la Cámara de Diputados y se elegirán gubernaturas en 17 estados: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. A ello se sumará la renovación de ayuntamientos y congresos locales en la mayoría de las entidades.
En paralelo, el Congreso de la Unión alista la discusión de una nueva reforma electoral, que podría ser impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Entre los temas que se perfilan destacan el financiamiento a partidos políticos y la reconfiguración administrativa del INE y los OPLES, con el objetivo de optimizar el uso de recursos públicos destinados a la organización de elecciones.






