Hackers presuntamente vinculados al Estado chino lograron infiltrarse en teléfonos móviles “en el corazón de Downing Street” como parte de una amplia campaña global de ciberespionaje dirigida contra redes de telecomunicaciones, de acuerdo con reportes citados por The Associated Press y The Telegraph.
Según la información disponible, autoridades estadounidenses alertaron por primera vez a sus aliados en 2024, luego de detectar que grupos de piratas informáticos habían obtenido acceso a empresas de telecomunicaciones en distintos países. La operación habría estado activa durante varios años y tuvo como objetivos a Estados Unidos y a sus socios de la alianza de inteligencia Five Eyes: Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda.
Las intrusiones habrían permitido a los atacantes acceder a datos telefónicos de millones de personas, con la capacidad de espiar llamadas, leer mensajes de texto y rastrear la ubicación de los usuarios. Un exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos advirtió que se trata de una amenaza directa a la seguridad nacional dentro de una industria crítica.
Anne Neuberger, exasesora adjunta de seguridad nacional de Estados Unidos entre 2021 y 2025, señaló que los atacantes “obtuvieron acceso amplio y completo” a las redes, lo que les permitió grabar llamadas “a voluntad” y geolocalizar a millones de personas.
Las agencias de inteligencia estadounidenses creen que las violaciones se remontan al menos a 2021, aunque no fueron identificadas ni hechas públicas hasta 2024. Ese mismo año, el FBI y la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura (CISA) emitieron directrices para que las empresas de telecomunicaciones reforzaran la seguridad de sus redes.
En agosto de 2025, la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) y aliados internacionales difundieron una alerta conjunta en la que advirtieron que actores patrocinados por el Estado chino estaban atacando redes a escala global. La actividad fue vinculada parcialmente con grupos conocidos en el sector como “Salt Typhoon”.
En el Reino Unido, fuentes citadas por The Telegraph señalaron que las infiltraciones habrían alcanzado teléfonos del personal de Downing Street y de otras dependencias gubernamentales, especialmente durante el periodo en que Rishi Sunak se desempeñó como primer ministro entre 2022 y 2024.
Yuval Wollman, exjefe de inteligencia israelí, afirmó que Salt Typhoon es uno de los actores más relevantes en el ámbito del ciberespionaje internacional y que sus operaciones no se han limitado a Estados Unidos, sino que se han extendido a Europa, Medio Oriente y África, afectando a empresas de telecomunicaciones, entidades gubernamentales y compañías tecnológicas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha rechazado en ocasiones anteriores este tipo de acusaciones, calificándolas de infundadas y carentes de pruebas. Hasta el momento, Downing Street no ha emitido una postura pública detallada sobre los señalamientos.




