Con un patrimonio neto de 9.000 millones de dólares, Chris Xu, también conocido como Xu Yangtian, es el enigmático fundador de Shein, uno de los minoristas de moda más influyentes a nivel global. Pese a su perfil reservado y controvertido, su historia empresarial es un ejemplo de cómo un modelo digital puede transformar la industria de la moda.
En 2008, sin experiencia previa en moda, Xu fundó SheInside en Nanjing, China, una plataforma dedicada a la venta de vestidos de novia. La verdadera expansión llegó en 2012 cuando, junto a su equipo conocido como “los cuatro fundadores” —Molly Miao (COO), Ren Xiaoqing (abastecimiento global) y Gu Xiaoqing— relanzó la marca como Shein, ampliando su oferta a ropa masculina, infantil, deportiva, calzado, accesorios, cosméticos, artículos para el hogar y productos para mascotas.
Hoy, Shein opera en más de 150 países, convirtiéndose en 2022 en la empresa de moda más grande del mercado estadounidense y en la aplicación de compras más descargada en Estados Unidos, incluso por encima de Amazon. Entre sus inversionistas destacan IDG Capital, Mubadala Investment, Tiger Global Management y HongShan Capital.
En 2023, Shein fortaleció su presencia internacional al asociarse con Sparc Group (ahora Catalyst Brands), propietario de marcas como Forever 21 y Aeropostale, adquiriendo un tercio del grupo y permitiendo que Sparc se convirtiera en accionista minoritario de Shein. Ese mismo año, Marcelo Claure, empresario boliviano-estadounidense, se sumó como vicepresidente y presidente de Shein en América Latina, supervisando la expansión regional de la compañía.
Como parte de su estrategia latinoamericana, Shein busca ampliar su logística en México y ha anunciado una inversión de 150 millones de dólares para producir ropa localmente en Brasil, trabajando con 200 fábricas en 12 estados del país.
La empresa, valuada en 66.000 millones de dólares en 2023, reportó ingresos aproximados de 38.000 millones de dólares en 2024, consolidándose como un gigante del fast fashion. No obstante, Shein enfrenta críticas por condiciones laborales y su impacto ambiental, desatando debates sobre la sostenibilidad del modelo de moda rápida.
Con su enfoque digital, expansión internacional y modelos de negocio agresivos, Chris Xu y Shein continúan redefiniendo la forma en que se produce y consume la moda en el mundo.






