Cientos de simpatizantes del Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista Unificado) se enfrentaron con fuerzas de seguridad en Katmandú para exigir la liberación de su líder y ex primer ministro, Khadga Prasad Oli, detenido horas antes por su presunta responsabilidad en la represión de protestas juveniles en 2025.
Los disturbios comenzaron tras una reunión de emergencia del partido, que llamó a movilizaciones a nivel nacional. En la capital, los manifestantes bloquearon vialidades, incendiaron neumáticos y dañaron infraestructura urbana, mientras la policía desplegó operativos para contenerlos.
A las protestas se sumó el ala estudiantil del partido, que respaldó las acciones en las principales arterias de la ciudad. Entre las demandas, los inconformes exigieron también la renuncia del ministro del Interior, Sudan Gurung, quien defendió las detenciones al calificarlas como parte de un proceso de justicia.
Oli y el exministro del Interior, Ramesh Lekhak, fueron puestos bajo custodia acusados de homicidio culposo, en el marco de investigaciones por la represión de las protestas del 8 y 9 de septiembre de 2025, que dejaron 77 muertos y precipitaron la caída de su gobierno.
La violencia registrada marca la primera reacción en las calles contra el nuevo Ejecutivo encabezado por Balendra Shah, quien asumió el cargo un día antes tras una victoria electoral impulsada por el voto joven.






