Una astronauta de la NASA logró registrar un fenómeno poco común: un rayo de color azul brillante iluminando el interior de una nube, captado desde la Estación Espacial Internacional.
La secuencia de imágenes fue tomada por Nichole Ayers, quien ha documentado previamente diversos fenómenos atmosféricos desde la órbita terrestre. La fotografía fue capturada el 1 de julio de 2025, cuando la estación espacial orbitaba a más de 400 kilómetros de altura sobre Milán.
La astronauta explicó que la cercanía de la ciudad permitió dimensionar la magnitud de la tormenta y de las descargas eléctricas. El registro forma parte de una secuencia de imágenes fijas captadas a alta velocidad, lo que permitió documentar un fenómeno extremadamente breve y difícil de observar.
Capturar este tipo de eventos representa un reto técnico considerable. La estación espacial se desplaza a aproximadamente 28 mil kilómetros por hora, mientras que los destellos luminosos ocurren de forma impredecible y duran fracciones de segundo. La obtención de imágenes nítidas requiere planificación precisa, experiencia operativa y sincronización.
Ayers permaneció cerca de un año a bordo de la estación como integrante de la tripulación 10 de SpaceX, misión que concluyó con su regreso a la Tierra en agosto de 2025.
La NASA subraya que la observación de tormentas desde el espacio es relevante para el estudio de la atmósfera superior y de los fenómenos eléctricos asociados a sistemas convectivos. Este tipo de registros contribuye a mejorar los modelos meteorológicos y a reforzar la protección de sistemas de comunicación y aeronaves.
Además, estas observaciones permiten documentar la evolución del planeta a lo largo del tiempo, tanto por efectos naturales como por la actividad humana, y facilitan el monitoreo de desastres y la respuesta en tierra.






