El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, se convirtió en el primer funcionario electo en rechazar públicamente la versión del gobierno federal que calificó como defensa propia la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

“Es basura”, declaró Frey durante una conferencia de prensa, en referencia directa a la explicación ofrecida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre el incidente ocurrido el miércoles y que ha desatado protestas en Mineápolis, St. Paul y otras ciudades de Estados Unidos.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó el hecho como un acto de “terrorismo interno” y sostuvo que los agentes federales realizaban una operación cuando fueron bloqueados por “alborotadores”. Según su versión, Good intentó “usar su vehículo como arma” para atropellar a los agentes, por lo que uno de ellos abrió fuego “para protegerse a sí mismo y a los demás”.

Frey negó esa narrativa y condenó el despliegue de más de 2 mil agentes federales en el área metropolitana de Mineápolis–St. Paul como parte de la ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump. Afirmó que la presencia de ICE no aporta seguridad, sino que genera “caos y desconfianza”, y exigió de manera directa la salida de la agencia de la ciudad.

La reacción del alcalde ocurre en un contexto de creciente tensión entre autoridades locales demócratas y el gobierno federal por los operativos migratorios. Desde finales del año pasado, Frey prohibió el uso de propiedad municipal para redadas de inmigración y aseguró que la policía local no colaborará con ICE ni compartirá información sobre el estatus migratorio de los residentes.

Jacob Frey, de 44 años, es abogado de formación y gobierna Mineápolis por tercer mandato. Fue electo por primera vez en 2018 y encabezó la ciudad durante la crisis desatada tras la muerte de George Floyd en 2020. Aunque se le considera un demócrata moderado, ha respaldado reformas profundas a los cuerpos policiales luego de que investigaciones estatales y federales confirmaran prácticas discriminatorias y uso excesivo de la fuerza.

En la campaña más reciente, Frey centró su discurso en seguridad pública y vivienda, oponiéndose a propuestas para desmantelar el Departamento de Policía, pero supervisando cambios estructurales en capacitación y rendición de cuentas. También defendió una política de tolerancia cero contra campamentos de personas sin hogar, argumentando riesgos de criminalidad y sobredosis.

Su perfil político se ha reforzado por su confrontación directa con la administración Trump, particularmente tras los señalamientos del presidente contra la diáspora somalí en Minesota y ahora por el caso de Renee Nicole Good.

Ante las críticas de Noem, quien afirmó que el alcalde “no sabe de lo que habla”, Frey reafirmó su postura. “Tengo dos ojos. Los ciudadanos también”, declaró, ratificando su rechazo a la versión federal y su oposición a los operativos de ICE en Mineápolis.

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