Por Redacción La de Hoy Querétaro
Chicago, Illinois. — A sus 89 años, Buddy Guy no tiene intención de colgar la guitarra ni de dejar morir el blues. Este miércoles, en su cumpleaños, el legendario guitarrista lanza Ain’t Done with the Blues, un álbum que es tanto celebración como declaración de principios: su compromiso inquebrantable con el género que lo forjó.
“Como le prometí a B.B. King, a Muddy Waters y a todos ellos, hago lo mejor que puedo para mantener el blues vivo”, dijo Guy en entrevista con The Associated Press. Ganador de ocho premios Grammy e inspiración para músicos como Eric Clapton, Jimmy Page y Gary Clark Jr., Guy ha sido una figura clave del blues durante más de seis décadas.
El disco, que cuenta con colaboraciones de Peter Frampton y Joe Walsh (Eagles), incluye versiones de clásicos que —advierte— corren el riesgo de ser olvidados, como Talk to Your Daughter de J.B. Lenoir. “El blues se basa en la vida cotidiana”, explica. “Un buen momento o un mal momento”.
El músico reconoce que el blues ha sido desplazado de la radio, lo cual preocupa especialmente en una era dominada por algoritmos y playlists. Pero también ve señales de esperanza: la película Sinners, dirigida por Ryan Coogler y estrenada este año con una poderosa banda sonora de blues, folk y country, ha provocado un renovado interés por el género.
Según la firma de análisis musical Luminate, las transmisiones de blues en plataformas digitales han tenido un repunte sostenido desde el estreno del filme. “Es un resurgimiento”, afirma Jaime Marconette, vicepresidente de la empresa. Y Buddy Guy lo ha sentido directamente. “Entro en una farmacia y la gente me dice: ‘Escuché esa música de Sinners, suena bien’. Nunca dicen que la oyeron en la radio”.
Con su característico humor, Guy remata: “La música es como un buen gumbo: tienes de todo ahí. Pollo, salchicha, mariscos… Cuando tocamos música, ponemos todo ahí”.
Ain’t Done with the Blues no es un adiós, sino una continuación. El blues vive —mientras Buddy Guy siga tocando.






