Morena ganará control de la Corte Suprema tras las primeras elecciones judiciales en el país, que estuvieron marcadas por una baja participación electoral y alegaciones de un intento de apropiación de poder.
Los resultados preliminares de la contienda del domingo mostraron que los candidatos vinculados a Morena ganaron la mayoría de los escaños en el poder judicial. Con esta victoria, el partido tendrá ahora un control firme sobre cada rama del Gobierno, un cambio que los defensores de la democracia dicen que debilita los pesos y contrapesos del país.
Los críticos también han advertido que la elección en sí misma representa un riesgo para la democracia, argumentando que al tener jueces electos a través del voto popular, la autoridad independiente de los tribunales podría verse comprometida, y con ella, su capacidad para mantener la ley y mantener a otras fuerzas bajo control en un momento de crimen y corrupción desenfrenados.
Alrededor de 100 millones de ciudadanos eran elegibles para participar en el evento del domingo, pero solo alrededor del 13 % se presentó a votar. Los expertos dicen que las cifras reflejan confusión entre los votantes, que se sintieron abrumados por el gran número de puestos y candidatos entre los que elegir.
Víctor Manuel Alarcón Olguín, profesor investigador en la universidad UAM-Iztapalapa, quien se centra en partidos políticos y elecciones, también criticó la forma en que se diseñó el proceso. Dijo que los legisladores “no proporcionaron a la autoridad electoral un método suficientemente bien definido, y la autoridad electoral tuvo que resolver muchos de estos problemas técnicos sobre la marcha para, al menos, intentar hacer que este sistema funcionara”.
Entre los nueve ganadores proyectados en la carrera por la Corte Suprema se encuentran tres magistrados actuales que habían sido designados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, el fundador de Morena. El resto incluye a una exasesora legal de López Obrador, a la actual fiscal de derechos humanos de la Fiscalía General y a un abogado indígena que se espera se convierta en el próximo presidente del tribunal.
“Muchas de estas personas, en el mejor de los casos, no muestran una afiliación o una participación tan obvia con el partido gobernante, pero sí tienen intereses o conexiones muy diversas, o al menos afinidades ideológicas o manifiestas, digamos, en términos de sus perfiles y actividades profesionales que los colocan en un círculo muy cercano al Gobierno”, dijo Alarcón Olguín.
Los nueve candidatos aparecieron en panfletos (o “acordeones”) que, según acusaciones, los miembros de Morena presuntamente repartieron a los votantes para sugerir por qué candidatos debían votar. Las reglas electorales prohíben a los partidos políticos promocionar o apoyar a candidatos judiciales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, líder de Morena, ha intentado distanciarse de los panfletos, condenando su uso y pidiendo una investigación al respecto.





