El nuevo Gobierno de transición sirio se dio a conocer en la noche del sábado con el ambicioso objetivo de reconstruir las instituciones estatales y el país en general, casi cuatro meses después del derrocamiento de Bachar al Asad, quien en 2011 sumió a Siria en una guerra civil.
El presidente sirio, Ahmed al Sharaa, presentó en el Palacio Presidencial de Damasco a las 23 personas seleccionadas para “abordar los problemas económicos y sociales, reforzar los derechos humanos y libertades y garantizar un mejor futuro para las nuevas generaciones”.
El nuevo Ejecutivo está compuesto por 23 minsitros, dos menos que en el anterior Gobierno de Al Asad, y con solo una mujer al frente de una cartera, además de una representación simbólica de las minorías religiosas del país, como se abordó en el diálogo nacional celebrado en febrero para delinear la transición.
Caras conocidas
En el nuevo Gobierno hay algunas caras conocidas: Asaad Al Shaibani mantiene su cargo como ministro de Asuntos Exteriores; como también lo hace el mayor general Marhaf Abu Qasra, al frente del Ministerio de Defensa. Ambos ministros, hombres de confianza del presidente, ocuparon de forma interina sus puestos tras el derrocamiento de Al Asad por la coalición islamista liderada por Al Sharaa.
También, el primer ministro sirio, Mohamed al Bashir, se hizo con una cartera y ocupa ahora el Ministerio de Energía, que fusiona los anteriores ministerios de Electricidad y del de Petróleo y Gas, para “lograr compatibilidad e integración y asegurar una rápida reforma y desarrollo en este sector vital”.
Anas Khattab, quien anteriormente se desempeñaba como jefe del Servicio de Inteligencia General de Siria, asumió el cargo de ministro del Interior. Durante el discurso de presentación se afirmó que su deber “es construir instituciones que incluyan un sistema de seguridad integrado, utilizando las últimas tecnologías”.