El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta electoral frente al senador conservador Flávio Bolsonaro, con lo que obtuvo un cuarto mandato no consecutivo al frente de Brasil.
Lula obtuvo 51.7 por ciento de los votos, frente a 48.2 por ciento de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La victoria se produjo después de que el mandatario quedara por detrás de su rival en la primera vuelta.
La contienda evidenció la división política del país, donde la seguridad pública, el costo de vida, los programas sociales y la situación económica ocuparon un lugar central durante la campaña. Flávio Bolsonaro buscó atraer a votantes conservadores y a quienes demandaban cambios en la conducción del gobierno, mientras Lula defendió sus políticas sociales y la soberanía nacional.
Durante la campaña, Lula impulsó medidas de apoyo a los sectores de menores ingresos y respaldó una reforma para reducir la jornada laboral y ampliar el descanso semanal. También cuestionó la postura del presidente estadounidense Donald Trump frente a Brasil.
Por su parte, el equipo del mandatario acusó a Meta, empresa propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram, de favorecer a su adversario mediante cambios en sus algoritmos. La compañía negó haber manipulado la contienda, aunque reconoció fallas técnicas que afectaron algunos anuncios de la campaña de Lula.
El nuevo mandato comenzará en un contexto de desafíos económicos y políticos. La presencia de fuerzas conservadoras en el Congreso podría limitar la capacidad del Ejecutivo para avanzar en su agenda, mientras que la situación de las finanzas públicas y la inseguridad figuran entre los principales asuntos pendientes.
Lula, quien cumplirá 81 años el 27 de octubre, gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó a la presidencia en 2023. Al concluir el periodo para el que fue elegido, en 2030, habrá acumulado 16 años en el cargo.






