La cifra de fallecidos por la devastadora riada que azotó la frontera entre Nepal y China se elevó a 1,225, una semana después del desastre que arrasó comunidades y destruyó infraestructura en la región del Himalaya.
En Nepal, las autoridades reportaron 1,204 personas fallecidas y 4,216 desaparecidas, entre ellas al menos 583 personas extranjeras. Los equipos de emergencia han logrado rescatar a 11,993 personas en las zonas norte y central del país, donde continúan las labores con más de 21 mil efectivos desplegados.
En la región china del Tíbet, las autoridades del condado de Gyirong informaron de 21 personas fallecidas y 541 desaparecidas, de las cuales 261 son extranjeras.
Este miércoles, equipos de emergencia lograron abrir un acceso terrestre hasta la zona devastada en territorio tibetano, luego de una semana de trabajos afectados por carreteras destruidas y desprendimientos.
La riada ocurrió el pasado 26 de agosto y provocó una crecida de entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río Trishuli, según reportes de observadores locales. El fenómeno devastó asentamientos a lo largo de un tramo de 72 kilómetros y destruyó el puesto fronterizo de Rasuwagadhi-Kerung, una ruta estratégica para el comercio entre Nepal y China.
Mientras continúan las labores de búsqueda, algunas familias nepalíes comenzaron a realizar ceremonias fúnebres simbólicas para despedir a sus familiares desaparecidos.
Tras varios días de búsqueda en refugios y morgues, algunas familias han perdido la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos y realizaron rituales hindúes mediante la quema de efigies de paja.
Sin embargo, los equipos de rescate mantienen las labores, particularmente en túneles de centrales hidroeléctricas bloqueados por lodo y escombros, donde continúan excavando y perforando con la esperanza de localizar sobrevivientes.
Entre las personas desaparecidas se encuentran turistas extranjeros que realizaban actividades de senderismo en el Himalaya, así como peregrinos hindúes que viajaban hacia el monte Kailash, en el Tíbet.






